La industria del litio en Argentina registró un incremento productivo del 62% interanual durante 2025, alcanzando las 120.000 toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE). Este desempeño ubicó a la minería nacional como la de mayor dinamismo a nivel internacional, superando los ritmos de expansión de competidores clave como Australia, China y Chile.
Este salto cuantitativo se apoya en los salares de la Puna, donde el país alberga el 21% de los recursos identificados y el 12% de las reservas globales, estimadas en unos 23 millones de toneladas de LCE según datos del USGS.
Puesta en marcha de proyectos y adopción de tecnología DLE
La capacidad productiva del país se materializó con siete proyectos operativos distribuidos entre Jujuy, Salta y Catamarca. A los complejos consolidados como Fénix, Salar de Olaroz y Cauchari-Olaroz, se sumó el avance de Centenario-Ratones, Sal de Oro, Tres Quebradas y la entrada comercial de Mariana.
Un factor determinante en la competitividad operativa ha sido la adopción temprana de la Extracción Directa de Litio (DLE). Esta tecnología permite reducir los tiempos de procesamiento de años a días, duplicar las tasas de recuperación del mineral respecto de las piletas de evaporación tradicionales y mitigar sustancialmente la huella ambiental en suelo y agua.
Proyección de inversiones y marco normativo
Para sostener la curva de crecimiento, el sector prevé un gasto de capital acumulado (CAPEX) de 12.700 millones de dólares entre 2026 y 2030. El pico de desembolsos se registrará en 2027, con más de 4.000 millones de dólares destinados a infraestructura y equipamiento de alta tecnología.
El flujo de capitales internacionales encontró previsibilidad en el marco regulatorio fijado por la Ley de Inversiones Mineras (Ley 24.196) y el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) promulgado en la Ley 27.742, lo que marca una diferencia respecto a la parálisis regulatoria de otros mercados de la región.
Exportaciones récord y fuerte concentración en el mercado asiático
En materia de comercio exterior, los envíos de litio superaron los 914 millones de dólares en 2025, registrando una suba del 42% en valor y del 57% en volumen, al alcanzar las 113.000 toneladas despachadas. El 90% del total exportado correspondió a carbonato de litio, mientras que el porcentaje restante se dividió entre hidróxido y cloruro de litio.
El destino de las exportaciones refleja una alta concentración geográfica: China absorbió el 81,1% del total, y junto con Corea del Sur representó más del 87% de los envíos. Por su parte, Estados Unidos y Alemania constituyeron los principales compradores extra-asiáticos con el 15% en conjunto. Esta dependencia expone al sector local a las fluctuaciones de las políticas comerciales del mercado chino, actor central en la refinación y fabricación global de baterías.