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Magna Terra adquiere el 100% de tres proyectos mineros en Santa Cruz y consolida su posición en el Macizo del Deseado

La minera canadiense Magna Terra Minerals Inc. obtuvo el 100% de la titularidad de los proyectos santacruceños Cerro Covadonga, El Meridiano y La Rosita.

Por Redacción

Domingo, 27 de septiembre de 2026 a las 20:19

La compañía canadiense Magna Terra Minerals Inc. concretó la adquisición del 100% de la participación en los proyectos mineros Cerro Covadonga, El Meridiano y La Rosita, ubicados en la provincia de Santa Cruz. La transacción le permite a la firma consolidar el control absoluto sobre estos activos y cancelar de forma definitiva las obligaciones que contemplaba el contrato de opción previo.

A partir de esta renegociación, Magna Terra evitó desembolsos en efectivo por un total de US$ 290.000, además de eliminar la obligación de pagar una regalía neta de fundición (NSR) del 2% sobre la producción de cada uno de los tres yacimientos.

A cambio del traspaso total de la propiedad, la empresa entregará un pago de US$ 25.000 y emitirá 1.250.000 acciones ordinarias. Las acciones emitidas estarán sujetas a un período de restricción regulatoria de cuatro meses y un día desde su fecha de emisión, además de requerir la aprobación formal de la Bolsa de Valores de Riesgo TSX (TSX Venture Exchange).

Ahorro de capital y evaluación de una posible escisión bursátil

A través de un comunicado oficial, el presidente y CEO de Magna Terra, Lew Lawrick, destacó los términos alcanzados tras la transacción: "Estamos muy satisfechos de haber completado la adquisición de estos tres proyectos que controlábamos en virtud de la opción. No solo hemos conservado efectivo, sino que, lo que es más importante, también hemos eliminado el 2 % de NSR subyacente a cada proyecto".

Con la incorporación definitiva de estos activos, la minera canadiense pasó a controlar el 100% de la titularidad sobre seis proyectos de exploración que reúnen cerca de 79.000 hectáreas en Santa Cruz, una de las principales jurisdicciones de metales preciosos del país.

Respecto de los pasos a seguir, Lawrick anticipó que la empresa analizará diversas alternativas financieras para potenciar el valor del portafolio: "Esto nos brinda ahora la oportunidad de evaluar varias opciones a nuestra disposición para generar valor para nuestros accionistas a partir de esta amplia y subvalorada cartera de activos de exploración de metales preciosos altamente prometedores".

En ese mismo sentido, el ejecutivo concluyó: "Entre las opciones que consideraremos se encuentra la posible ‘escisión’ de estos proyectos en una entidad independiente con miras a una posible cotización futura en una bolsa de valores canadiense".

Características geológicas y potencial de los activos adquiridos

Junto con el anuncio financiero, la compañía difundió el detalle técnico de los tres bloques recientemente consolidados dentro del Macizo del Deseado:

  • Cerro Covadonga: Abarca una superficie de 2.945 hectáreas y está enfocado en la búsqueda de oro en sistemas epitermales de baja sulfuración, ubicándose a 40 kilómetros al norte de la mina Cerro Vanguardia. La exploración previa de Magna Terra delimitó una huella mineralizada de 3 kilómetros mediante muestras de roca y suelo, con presencia de oro, plomo, arsénico y mercurio en vetas y brechas. El objetivo principal apunta a una estructura de falla dilatante, colindante con el proyecto Piedra Negra (de 10.700 hectáreas), también propiedad de la empresa.

  • El Meridiano: Cubre 2.970 hectáreas a 37 kilómetros al noroeste de Cerro Vanguardia. El área posee 32 perforaciones históricas (4.698 metros) que constataron un sistema aurífero somero. Tras un estudio de tomografía geofísica (CSAMT) realizado en 2017, la minera detectó una anomalía resistiva profunda, interpretada como el borde de una estructura de diatrema, la cual constituye el objetivo prioritario para las próximas tareas de perforación.

  • La Rosita: Comprende 2.900 hectáreas en el sector sudoeste del Macizo del Deseado, en la zona de influencia de las emblemáticas minas de plata Mina Martha y Manantial Espejo. La revisión de los datos geofísicos posibilitó la identificación de blancos resistivos en profundidad asociados al cruce de fallas norte-noreste y noroeste, estructuras potencialmente vinculadas a secuencias volcánicas cubiertas que aún no han sido testeadas.