Las dos monoboyas que integrarán la terminal marítima offshore del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) arribaron este lunes al Puerto de San Antonio Este, provenientes de los Emiratos Árabes Unidos. Estas estructuras constituyen un componente fundamental del complejo que se instalará frente a las costas de Punta Colorada, en la provincia de Río Negro.
El proyecto VMOS, que contempla una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares, busca resolver el cuello de botella en el transporte de petróleo desde la Cuenca Neuquina y consolidar una nueva vía de exportación a escala internacional. Una vez operativa, la terminal podrá recibir buques petroleros del tipo VLCC (Very Large Crude Carrier), capaces de transportar hasta 2 millones de barriles de crudo por viaje.
Funcionamiento y características técnicas del sistema offshore
Las estructuras recibidas son monoboyas de tipo CALM (Catenary Anchor Leg Mooring), un sistema diseñado para el amarre de buques en mar abierto y la carga de hidrocarburos sin necesidad de construir un muelle fijo.
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Ubicación: Se instalarán a unos 7 kilómetros de la costa de Punta Colorada.
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Fijación al lecho marino: Cada monoboya contará con seis anclas de alta capacidad.
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Conexión submarina: Estarán vinculadas al oleoducto mediante cañerías flexibles de gran diámetro y estructuras tipo PLEM (Pipeline End Manifold), que actuarán como puntos de empalme con las líneas de carga hacia los barcos.
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Eficiencia logística: La operación con buques VLCC permitirá reducir significativamente los costos logísticos por barril exportado, optimizando el flete marítimo hacia mercados globales.
"Las monoboyas son un componente estratégico de la infraestructura de exportación de VMOS. Su llegada a Río Negro marca un nuevo paso en la construcción de una solución logística de escala internacional que permitirá acompañar el crecimiento de la producción y potenciar las exportaciones energéticas del país", destacó Gustavo Chaab, CEO de VMOS.
El consorcio impulsor y el impacto económico proyectado
La obra es llevada adelante por un consorcio de empresas integrado por YPF, Vista, Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol. La iniciativa apunta a eliminar las restricciones de transporte que actualmente condicionan el incremento de la producción de shale oil en Neuquén.
Según proyecciones de YPF, la entrada en funcionamiento de este sistema de transporte y exportación permitirá generar divisas por 15.000 millones de dólares anuales para 2030, con capacidad de superar los 20.000 millones de dólares anuales en la década siguiente. La recepción del equipamiento marca un avance concreto en los distintos frentes de obra del oleoducto que conectará Vaca Muerta con el Atlántico.