La reciente subasta en Megsa disparó las alarmas al convalidar un costo de US$ 5,16 por MMBTU, un 47% por encima de lo previsto inicialmente. Mientras la industria aceitera de CIARA-CEC reclama explicaciones técnicas por la falta de previsibilidad en los cargos de regasificación, el sector privado ya inició importaciones directas desde Bolivia a través de Trafigura.