La recaudación por impuestos a las naftas y el gasoil alcanzó los 3.000 millones de dólares hasta noviembre de 2025, duplicando lo ingresado el año previo a pesar de los constantes retrasos en sus actualizaciones. No obstante, el Gobierno enfrenta un dilema: el 1 de enero debería aplicar un aumento pendiente de hasta 224 pesos por litro para evitar seguir resignando ingresos, mientras las provincias exigen que estos fondos se destinen a obras viales tras el freno a la obra pública nacional.