Entre enero y mayo se despacharon 35,8 millones de barriles al exterior, una cifra que supera todo lo exportado durante el año 2024. El salto productivo de la cuenca neuquina, sumado a la fuerte suba de precios internacionales por el conflicto en Medio Oriente, abrió nuevos mercados en Asia y consolidó al complejo portuario de Bahía Blanca como la principal vía de salida para el crudo argentino.