YPF redefine su arquitectura financiera y operativa para 2026, concentrando sus recursos en el potencial de la cuenca neuquina para "consolidarse como el principal actor del Vaca Muerta." Con un presupuesto superior a los 6.000 millones de dólares y un salto proyectado en la extracción de crudo, la compañía acelera obras críticas de infraestructura y reconfigura sus alianzas internacionales tras la salida de socios clave, apostando a la inteligencia artificial y a la formación técnica para liderar el mercado exportador.