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YPF

YPF proyecta un 2026 con viraje total a la producción del shale

YPF redefine su arquitectura financiera y operativa para 2026, concentrando sus recursos en el potencial de la cuenca neuquina para "consolidarse como el principal actor del Vaca Muerta." Con un presupuesto superior a los 6.000 millones de dólares y un salto proyectado en la extracción de crudo, la compañía acelera obras críticas de infraestructura y reconfigura sus alianzas internacionales tras la salida de socios clave, apostando a la inteligencia artificial y a la formación técnica para liderar el mercado exportador.

Por Redacción

Viernes, 19 de diciembre de 2025 a las 14:30

Durante el próximo año, la petrolera de mayoría estatal YPF profundizará su hoja de ruta con una inclinación casi total hacia los recursos de reservorios de baja permeabilidad. Esta ambición de escalar se sustenta en la optimización de las operaciones, el volumen productivo y una rotación dinámica de activos, con el firme propósito de "consolidarse como el principal actor del Vaca Muerta."

El eje de esta estrategia busca resolver las carencias en logística y talento humano que presenta la cuenca neuquina en su nueva fase, priorizando el despacho de hidrocarburos hacia los mercados globales.

Proyecciones y metas de extracción

Las estimaciones corporativas sugieren que el 2025 concluirá con una extracción de crudo no convencional propia superior a las 200.000 unidades diarias. Actualmente, los registros marcan unos 206.000 barriles, habiendo tocado techos de 208.000 recientemente. Cabe destacar que estas mediciones se refieren exclusivamente a "producción propia y no a volúmenes operados para terceros."

Este crecimiento es notable si se observa que, hace apenas 24 meses, el bombeo propio no superaba los 95.000 barriles cada jornada. Para finales de 2026, la meta intermedia es perforar la barrera de los 250.000 barriles diarios. El objetivo a largo plazo para el bienio 2027–2028 es situarse en los 400.000 barriles, lo que significaría duplicar la capacidad de obtención de crudo de esquisto en solo cuatro años.

Desde la cúpula de la empresa admiten que este progreso no ha sido constante; se detectó un repunte pronunciado en la segunda mitad del año pasado por la cadencia de los desembolsos y los plazos de terminación de pozos. En adelante, el propósito es lograr una evolución más armónica con subas mensuales paulatinas.

Logística: El desafío del proyecto VMOS

La expansión en los yacimientos impulsa la urgencia de ampliar las vías de transporte. Las tareas en el sistema Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) progresan de acuerdo a los presupuestos y tiempos estipulados; no obstante, el éxito global depende de variables externas, particularmente en lo que respecta a terminales portuarias y boyas de amarre. Este insumo vital, controlado por un puñado de firmas globales, constituye el "principal cuello de botella."

Aun así, el plan contempla que la operatividad comience a finales de 2026, iniciando la comercialización externa de petróleo de forma sistemática en enero de 2027. Al mismo tiempo, se evalúan expansiones para exceder los 700.000 barriles diarios y cubrir futuras demandas.

Innovación y eficiencia en refinación

En el área de procesamiento, la táctica prioriza exprimir el potencial de las instalaciones vigentes en lugar de edificar nuevas estructuras. Mediante el uso de algoritmos de inteligencia artificial en su centro de control, la firma puede detectar fallas y "corregir desvíos en tiempo real."

Gracias a esta reingeniería y al aprovechamiento intensivo de la infraestructura, la compañía hoy procesa 45.000 barriles adicionales comparado con el 2023, lo que representa el aporte de media refinería extra sin haber invertido en obra civil de gran escala. La planta de La Plata sigue siendo el corazón del sistema, balanceando su dieta de crudos pesados mediante una mezcla de autoabastecimiento, envíos al exterior y compras a terceros.

El nuevo mapa del GNL sin Shell

Tras la salida de la anglo-holandesa del proyecto Argentina GNL, la iniciativa más ambiciosa de la operadora busca alcanzar una exportación de 18 millones de toneladas anuales (MTPA). La estructura societaria se está reconfigurando para atraer a otros gigantes globales que suplan el espacio vacío.

Se barajan tres consorcios de gran envergadura para integrarse al proyecto. El bloque central de la inversión sigue liderado por YPF, ADNOC y ENI, quienes mantienen negociaciones avanzadas para la primera etapa de 12 MTPA.

El calendario fija abril de 2026 para el lanzamiento de las licitaciones y el inicio de las exportaciones para 2027. Con un requerimiento de capital de entre 25.000 y 30.000 millones de dólares, el financiamiento será gestionado por JP Morgan mediante esquemas de préstamos internacionales.

Inversiones y desinversión en convencionales

El presupuesto de capital (CAPEX) para 2026 superará ligeramente los 6.000 millones de dólares, dirigiendo el grueso de los fondos a Vaca Muerta. El área de refinación y logística captará unos 1.200 millones, destacando la culminación de mejoras en Luján de Cuyo para mayo.

En contraste, el desembolso en yacimientos tradicionales será mínimo, cumpliendo solo con acuerdos previos. La empresa reafirma su identidad como "no convencional", intentando desprenderse de bloques antiguos como Puesto Hernández o Chihuido. No obstante, la transferencia de estos activos es compleja por la gestión de pasivos ambientales y dificultades gremiales, un obstáculo que no se presentó en sus acuerdos en Santa Cruz.

Finalmente, para apuntalar este ritmo de trabajo, se prevé inaugurar el "Instituto Vaca Muerta" en marzo de 2026. Este centro educativo es la respuesta a una falta de personal capacitado: se estima que la región precisará entre 10.000 y 15.000 especialistas nuevos hacia 2031, además de requerir una unificación de los protocolos de seguridad sectoriales.