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Shell estaría evaulando vender sus activos y retirarse de Vaca Muerta

La multinacional Shell evalúa la venta de sus activos en Vaca Muerta, una operación que podría alcanzar cifras de miles de millones de dólares. Mientras la compañía reordena su portafolio global tras retirarse del proyecto Argentina LNG, el mercado observa con atención el futuro de una formación que, pese a tener costos de perforación más altos que en EE. UU., sigue siendo considerada por los inversores como “una de las obras de esquisto más convincentes del mundo”.

Por Redacción

Viernes, 23 de enero de 2026 a las 13:24

La compañía anglo-holandesa Shell comenzó a evaluar la posibilidad de desprenderse de sus activos en Vaca Muerta, manteniendo en las últimas semanas diversos contactos con potenciales compradores para medir el nivel de interés real. Según trascendió, la firma está abierta a una salida parcial o incluso total de sus operaciones en la región, lo que implicaría una operación valuada en miles de millones de dólares.

Aunque no existe una tasación definitiva debido a que muchas áreas aún no han sido desarrolladas y a la volatilidad de los precios internacionales, la noticia ha generado un fuerte impacto. Una venta total significaría la retirada de uno de los primeros gigantes internacionales que apostaron por el shale argentino, precisamente en un momento donde el interés global se intensifica ante la madurez de cuencas competidoras como el Permian en Estados Unidos.

Un cambio de estrategia global

La revisión del portafolio de Shell en Argentina no parece ser un hecho aislado. El análisis se produce poco después de que la empresa decidiera retirarse del proyecto Argentina LNG, luego de que YPF redujera significativamente la capacidad prevista del desarrollo. Además, bajo la conducción de su CEO, Wael Sawan, la firma ha encarado un reordenamiento global para mejorar su desempeño financiero, desprendiéndose de activos no estratégicos en regiones como Siria y Canadá. 

Desde su desembarco en 2012, Shell consolidó una posición de peso en la Cuenca Neuquina. Actualmente opera cuatro bloques con participación mayoritaria y posee intereses minoritarios en otros tres operados por YPF. Los números respaldan la calidad de sus áreas: durante 2024, la producción de la compañía en el país alcanzó los 15,6 millones de barriles. Sin embargo, la actual política de la corporación prioriza la rentabilidad inmediata y la eficiencia de capital por sobre la expansión en fronteras de largo aliento.

El potencial de la roca frente a los costos operativos

A pesar de la posible salida de Shell, el atractivo de Vaca Muerta como activo de clase mundial permanece intacto. Especialistas del sector destacan que apenas el 8% del área total de la formación está en producción, una diferencia abismal con el Pérmico estadounidense, que lleva décadas de explotación intensiva. De hecho, firmas como Continental Resources han calificado recientemente a la formación como “una de las obras de esquisto más convincentes del mundo”.

No obstante, el desarrollo no está exento de obstáculos. Las limitaciones en infraestructura y los costos operativos siguen siendo un desafío frente a sus competidores norteamericanos. Según reconoció recientemente un directivo de Chevron, perforar un pozo en Vaca Muerta resulta aproximadamente un 35% más costoso que en Estados Unidos. A pesar de esto, los activos de Shell mantienen economías sólidas, con puntos de equilibrio o breakeven por debajo de los 50 dólares por barril Brent, lo que asegura su competitividad en el mercado global.

La decisión final de Shell determinará si la compañía decide conservar su posición o si, por el contrario, cede el testigo a nuevos jugadores que buscan asegurar inventario de hidrocarburos de alta calidad para las próximas décadas