El Ministerio de Energía y Minería de Santa Cruz llevó adelante una serie de jornadas técnicas destinadas a la medición de emisiones de gas metano en la planta El Cóndor, operada por la firma Ven Oil S.A. El operativo, coordinado por la Subsecretaría de Control Técnico Operativo de la Cuenca Austral, representa un hito regulatorio en la provincia al implementar sistemas de control de alta precisión sobre las instalaciones de gas.
Estas acciones se enmarcan en una estrategia integral de la Secretaría de Estado de Hidrocarburos para auditar el desempeño de las operadoras y asegurar que los procesos de producción se ajusten a los nuevos requerimientos de sostenibilidad.
Tecnología de vanguardia: cámaras ópticas y drones TDLAS
El procedimiento técnico destacó por el uso de metodologías complementarias que permiten un escaneo total de la infraestructura. A nivel terrestre, se utilizaron cámaras ópticas para identificar y cuantificar emisiones fugitivas y venteos en componentes específicos de la planta.
De manera simultánea, se incorporó tecnología aérea mediante el uso de un drone equipado con sensores de espectroscopía de absorción láser de diodo sintonizable (TDLAS). Este dispositivo permite crear “paredes” y un “techo” virtual alrededor del establecimiento, controlando el flujo neto de metano que ingresa y egresa de la planta para validar que los datos terrestres coincidan con el volumen total detectado desde el aire.
Seguridad operativa y estándares globales
Esta intervención en la planta El Cóndor constituye la primera operación de su tipo en territorio santacruceño. Según informaron las autoridades, el programa responde a tres pilares fundamentales: la mitigación del impacto ambiental, el fortalecimiento de la seguridad operativa y la mejora en la eficiencia de la actividad hidrocarburífera.
Al detectar fugas invisibles al ojo humano pero captadas por sensores de alta tecnología, la provincia busca alinear sus operaciones con los estándares internacionales de reducción de gases de efecto invernadero, garantizando que la producción en la Cuenca Austral sea técnica y ambientalmente confiable.