El nuevo año comenzó con un avance decisivo para la infraestructura energética nacional. El pasado 31 de diciembre se oficializó el envío de 150 millones de dólares a la compañía China Gezhouba Group, lo que marca el fin de la parálisis que afectaba al complejo hidroeléctrico patagónico desde 2023 y garantiza la reanudación de las tareas en el terreno.
Este movimiento financiero permitió rehabilitar el flujo de crédito internacional, cumpliendo con los lineamientos del Memorándum de Entendimiento suscrito en julio y las cartas de intención gestionadas entre la estatal Enarsa y el consorcio de bancos orientales. Este desembolso inicial se posiciona como la pieza clave para liberar el capital externo necesario que soporte la continuidad de la megaobra.
Ratificación oficial y planificación estratégica
La reactivación no es un hecho aislado, sino parte de una hoja de ruta que el ministro de Energía provincial, Jaime Álvarez, ya había trazado el pasado octubre. En aquel entonces, el funcionario disipó las incertidumbres sobre el futuro del proyecto al confirmar que las entidades financieras chinas habían dado luz verde a los requerimientos de Enarsa.
En esa instancia, Álvarez subrayó que la constructora Gezhouba ya había iniciado la adquisición de suministros y puesto en marcha el reclutamiento de personal santacruceño, gestiones que posteriormente fueron convalidadas por la propia operadora nacional.
Respaldo presupuestario y prioridad federal
La importancia del proyecto “Apoyo a la Construcción de Aprovechamientos Hidroeléctricos en el Río Santa Cruz, Cóndor Cliff – La Barrancosa” ha quedado sellada en el Presupuesto Nacional 2026. El Congreso de la Nación otorgó a este programa una partida de 200.000 millones de pesos, consolidando su estatus de prioridad estatal.
Asimismo, el plan de inversiones públicas para el trienio 2026-2028 sitúa a Santa Cruz en el podio de las provincias con mayor presupuesto asignado, con un techo previsto de $412.668 millones. De ese total, la vasta mayoría —unos $400.000 millones— proviene de financiamiento externo destinado exclusivamente a las centrales hidroeléctricas.
Recuperación del empleo local
El impacto más inmediato de la inyección de capital se siente en el mercado laboral de la región. La Unión Transitoria de Empresas (UTE) a cargo de los trabajos ya ha emitido más de 2.600 comunicaciones a antiguos empleados para evaluar su reingreso. Este proceso se rige estrictamente por la Ley 90/10, la cual garantiza la primacía de la contratación de trabajadores locales inscritos en el Sistema de Registro de Empleo Local (SIREL).
Con el saneamiento de las deudas reclamadas por la UTE y el Estado, y la llegada de los primeros fondos desde China, la administración provincial busca transformar este complejo en un motor de reactivación que trascienda la generación de energía, apostando por la creación de puestos de trabajo genuinos y el fortalecimiento de la cadena de proveedores patagónicos.