La gestión de las centrales hidroeléctricas del Comahue pasó formalmente a manos privadas tras la rúbrica de los contratos de transferencia accionaria y concesión. En cumplimiento con los plazos estipulados, los nuevos adjudicatarios concretaron el pago de US$700 millones, cifra que fue integrada de forma inmediata al sistema financiero nacional, reforzando las reservas internacionales.
Este flujo de divisas generó un fortalecimiento directo en los activos del Banco Central. Durante la jornada del martes, las reservas brutas experimentaron un incremento de US$787 millones, situándose en un total de US$44.187 millones. Este registro representa un hito estadístico, alcanzando valores que no se observaban desde inicios de 2023.
Al consolidar estos recursos con las tenencias previas del Tesoro en la autoridad monetaria —estimadas en US$1.970 millones a fines de diciembre—, el Estado dispone ahora de una liquidez cercana a los US$2.670 millones.
Sobre esta estrategia financiera, un análisis de la consultora PPI sugirió que “El incentivo es claro: reforzar la caja en la antesala del pago de capital e intereses de Globales y Bonares del 9 de enero, por unos US$4215 millones".
Respecto a la cobertura del remanente necesario para saldar dichos compromisos externos, el ministro Luis Caputo descartó públicamente recurrir a nuevas colocaciones de deuda en plazas internacionales. El titular de la cartera económica ratificó que se utilizará una operación de préstamo con entidades bancarias (Repo). Aunque la oferta inicial de los bancos ascendía a los US$7.000 millones, recientemente se ratificó que el monto final del REPO se suscribirá por US$3.000 millones.