La alianza petrolera OPEP+, encabezada por Arabia Saudita y Rusia, confirmó este domingo su decisión de mantener sin cambios el nivel de oferta de crudo al menos hasta el mes de abril. En una breve teleconferencia que reunió a los ministros de Energía de las principales potencias exportadoras, el grupo optó por la cautela operativa, sin reaccionar de manera inmediata a las turbulencias derivadas de la reciente detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de los Estados Unidos. Esta postura ratifica la estrategia de "pausa" en los incrementos mensuales que el bloque había definido para el primer trimestre de 2026, buscando preservar un equilibrio frágil en un mercado marcado por la volatilidad.
Evaluación del mercado y flexibilidad operativa
Durante el encuentro, que contó con la participación de representantes de Irak, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Kazajistán, Argelia y Omán, los países miembros destacaron la necesidad de un seguimiento exhaustivo de las variables internacionales. En su declaración conjunta, los ministros reafirmaron "la importancia de adoptar un enfoque cauteloso y mantener plena flexibilidad para continuar suspendiendo o revirtiendo los ajustes voluntarios adicionales de la producción". Esta decisión se produce tras un giro estratégico iniciado en abril de 2025, periodo en el que la alianza comenzó a revertir recortes previos con el fin de recuperar participación de mercado, sumando unos 2,9 millones de barriles diarios a la oferta global hasta diciembre del año pasado.
Contexto de precios bajistas y competencia externa
La resolución de la alianza surge en un escenario de debilitamiento para los precios del petróleo, que cerraron el año 2025 con un retroceso cercano al 20%, su mayor caída porcentual desde la pandemia de 2020. Al cierre de la primera semana de 2026, el barril de Brent cotizó en 60,75 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) se situó en 57,32 dólares, cifras significativamente inferiores a los máximos registrados a principios del año anterior. Esta tendencia bajista se ha visto alimentada por una percepción de sobreoferta, impulsada no solo por la apertura de los grifos de la OPEP+, sino también por el crecimiento sostenido de la producción en países externos a la alianza como Estados Unidos, Canadá y Brasil.
El factor Venezuela y las tensiones geopolíticas
Pese a la trascendencia de los eventos en Venezuela —nación fundadora de la organización y poseedora de las mayores reservas de crudo del mundo—, los ministros evitaron pronunciarse sobre la intervención militar estadounidense y la situación judicial de Maduro en Nueva York. Este silencio institucional contrasta con las tensiones que atraviesan a otros socios de la alianza, como la intervención en Nigeria o las amenazas sobre Irán, además del conflicto persistente entre Rusia y Ucrania. El bloque, hoy compuesto por doce países en la OPEP y diez aliados externos bajo el formato OPEP+, ha optado por blindar su política comercial de las disputas políticas externas, delegando la próxima revisión de su hoja de ruta para el encuentro telemático previsto para el 1 de febrero.