El cierre de 2025 expone una realidad de contrastes para la industria energética argentina. Mientras los grandes anuncios de infraestructura y exportación sostienen el optimismo a largo plazo, el último informe del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP) revela una coyuntura compleja para las PyMEs del sector. Según el relevamiento de esta entidad que promueve la industria nacional desde 2003, la cadena de valor enfrenta actualmente niveles significativos de capacidad ociosa y crecientes tensiones financieras derivadas de demoras en los cobros y renegociaciones contractuales desfavorables.
El dato más alarmante del estudio es que más del 65% de las empresas proveedoras declara tener al menos un 25% de su capacidad productiva sin utilizar. En el detalle técnico, un 51% reporta una ociosidad media, mientras que un 16% se ubica en rangos altos o muy altos, superando el 50% de subutilización. Solo un escaso 9% de las firmas socias del GAPP logra operar hoy sin capacidad ociosa, en un cuadro que la entidad describe como el reflejo de una demanda moderada que apenas muestra leves mejoras respecto al trimestre anterior.
Esta situación productiva ha comenzado a impactar en el mercado laboral del sector. Si bien un 47% de las compañías logró mantener su estructura sin cambios, el resto de la industria ya muestra señales de ajuste: un 31% redujo su personal y un 19% debió recortar turnos o jornadas de trabajo. El informe destaca que el 70% de las empresas ha cancelado o demorado la incorporación de nuevo personal prevista originalmente, bajo la premisa de que "las empresas buscan preservar su estructura operativa ante la incertidumbre".
En el plano financiero, la relación con las operadoras y grandes empresas de servicios atraviesa un momento crítico. El relevamiento indica que solo el 39% de los proveedores percibe que se cumplen los plazos de pago, mientras que el resto debe lidiar con atrasos que van de los tres a los seis meses en la mayoría de los casos. En cuanto a la actualización de contratos, el panorama es igualmente restrictivo: un 47% de las firmas consigue revisiones pero bajo condiciones poco favorables, y un 14% directamente no logra actualizar sus montos ante la inflación, lo que compromete seriamente la liquidez y la planificación de las compañías.
A pesar de estas dificultades inmediatas, la mirada hacia 2026 se mantiene mayoritariamente positiva. El 60% de los consultados se manifiesta entre expectante y altamente optimista, fundamentando esta postura en los beneficios del RIGI, la expansión de Vaca Muerta Sur (VMOS) y los proyectos de Gas Natural Licuado. En este sentido, la segmentación explicada por el CEO de YPF, Horacio Marín, sobre el proyecto "Argentina LNG" en sus fases 1, 2 y 3, resulta clave para el mapa de inversiones que observa de cerca la provincia de Río Negro. No obstante, el GAPP advierte que el desafío inmediato será sostener la caja operativa, dado que las obras de infraestructura fundamentales también enfrentan demoras en su ejecución.