La industria hidrocarburífera argentina ha marcado un hito que redefine su mapa energético. Según los registros oficiales procesados recientemente, la producción de crudo alcanzó en diciembre de 2025 un nivel de récord absoluto, llegando a los 868.712 barriles por día.
Esta cifra no solo representa un éxito coyuntural, sino que consolida el nivel de extracciones más alto en los más de 100 años de historia de la actividad petrolera en el país.
El salto productivo de diciembre marca una aceleración significativa en la actividad, superando por un 1,17% la marca histórica previa de octubre del mismo año. En términos reales, la producción nacional escaló más de 10.000 barriles por día por encima de aquel registro, dejando atrás definitivamente el hito de 1998 que se mantuvo vigente durante 27 años. Este crecimiento sostenido posiciona al sector en una rampa de despegue sin precedentes.
El protagonismo absoluto de Neuquén y el despertar de Río Negro
El motor principal de este récord nacional se localiza en la provincia de Neuquén, que alcanzó su propio máximo histórico con 601.273 barriles diarios. Este dato es revelador: más del 69% de los barriles totales producidos en Argentina provienen de las tierras neuquinas, confirmando la dependencia positiva del país respecto a los desarrollos no convencionales.
Sin embargo, el informe destaca un caso particular en Río Negro. Mientras la mayoría de las provincias productoras mantuvieron sus niveles, Río Negro fue la única, junto a Neuquén, en mostrar una senda de crecimiento notable. La provincia alcanzó los 23.673 barriles por día, lo que representa un incremento del 8,19% respecto al mes anterior. Este impulso está directamente relacionado con los nuevos pozos perforados con destino a la formación Vaca Muerta.
En el resto del país, Chubut se consolidó como la segunda provincia aportante con 120.431 barriles diarios, manteniendo la relevancia de las cuencas convencionales en el mix energético nacional.
Radiografía de los yacimientos: el auge del "Hub Norte"
Al analizar qué bloques impulsaron este récord, se observa que el incremento de diciembre no provino únicamente de las áreas tradicionales cercanas a Añelo. Si bien yacimientos de peso como Loma Campana (que incorporó 9.465 barriles extra por día), La Amarga Chica (1.677 barriles) y Bandurria Sur (1.900 barriles) siguieron empujando la aguja, el dato disruptivo surgió en el norte.
El bloque “Bajo del Choique – La Invernada” sumó 5.722 barriles a su cuenta diaria, consolidándose como el corazón del desarrollo del hub norte de Vaca Muerta, en las cercanías de Rincón de los Sauces. A este se sumó La Angostura Sur con un aporte adicional de 3.715 barriles por día. Esta expansión geográfica de la productividad demuestra que el potencial de la roca generadora se extiende con eficiencia hacia nuevas fronteras.
Infraestructura y perspectivas para 2026
Este boom productivo ocurre en un contexto de obras estratégicas. En Río Negro avanza la construcción del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), un proyecto ambicioso que implica la creación del mayor puerto exportador de petróleo del país. Esta obra es considerada la "llave" para que el incremento en las extracciones no encuentre un cuello de botella en el transporte y pueda llegar a los mercados internacionales.
A pesar de la euforia por el cierre de diciembre, la industria mantiene la cautela respecto al promedio anual. Debido al crecimiento progresivo experimentado durante los meses anteriores, el promedio total de 2025 se situó en 800.037 barriles diarios, una cifra que todavía queda por debajo de los 846.955 barriles promedio registrados en el año 1998. Por este motivo, el sector ya ha fijado su objetivo: superar ese promedio histórico anual, que sin dudas es “la marca a batir en este 2026”.