El año 2026 representa la transición de Vaca Muerta desde una promesa tecnológica hacia su etapa de madurez exportadora. El pilar de esta transformación es el proyecto Vaca Muerta Sur (VMOS), un oleoducto estratégico que conecta la cuenca neuquina con Punta Colorada, en la provincia de Río Negro. Este megaproyecto, ejecutado por un consorcio integrado por YPF, PAE, Vista Energy, Pampa Energía, Chevron y Pluspetrol, bajo la construcción de la UTE Techint-SACDE, tiene como objetivo facilitar la carga de buques supertanqueros (VLCC). Estas embarcaciones, con capacidad para dos millones de barriles, permitirán reducir los costos de flete y abrirán de manera competitiva los mercados de Europa y Asia, estimando un incremento en los ingresos por exportaciones de aproximadamente 6.000 millones de dólares anuales para el cierre de este año.
Metas de producción y el desafío logístico del gas natural
Las proyecciones operativas para 2026 son ambiciosas, previendo un incremento del 22% en la actividad de fractura hidráulica para superar las 28.000 etapas anuales. Bajo el liderazgo de YPF, que concentra casi el 50% del fracking, se espera alcanzar una producción de 750.000 barriles diarios de petróleo hacia finales de año. No obstante, el segmento del gas natural enfrenta un "cuello de botella" operativo debido a que el sistema de transporte, incluido el Gasoducto Perito Moreno, opera al límite de su capacidad. En consecuencia, 2026 se perfila como el año de las definiciones contractuales para las plantas de Gas Natural Licuado (GNL), fundamentales para habilitar exportaciones masivas hacia 2027-2028.
El RIGI y la competitividad en las ligas globales
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En un contexto internacional donde el precio del barril Brent se estabiliza entre los 60 y 65 dólares, la eficiencia operativa se ha vuelto el factor determinante frente a competidores como el shale estadounidense y el offshore brasileño. El Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) ha comenzado a mostrar resultados tangibles, atrayendo capitales para infraestructuras que anteriormente se consideraban inviables por el riesgo país. La clave estratégica ha dejado de centrarse en el volumen de reserva para enfocarse en la logística: "qué tan rápido y barato podemos llevarlo al puerto", una premisa que posiciona a Vaca Muerta como un activo capaz de disputar mercados en las grandes ligas globales de energía.
Institucionalización del Distrito Energético Vaca Muerta
La creación del Distrito Energético Vaca Muerta marca un cambio de paradigma, evolucionando de una zona de yacimientos aislados a un hub industrial e integral. Este distrito busca armonizar beneficios impositivos, simplificar trámites y planificar el desarrollo urbano y habitacional necesario para el flujo constante de maquinaria y trabajadores. En este marco, Toro Brokers S.A. (TBSA) y la Asociación de Parques Industriales Argentinos (APIA) firmaron recientemente un acuerdo de colaboración para impulsar un desarrollo ordenado y sustentable. Según Sebastián Cantero, CEO de TBSA, "Vaca Muerta exige planificación, articulación y un compromiso real a largo plazo. Este acuerdo es un paso concreto en esa dirección". A pesar de estos avances, persisten retos estructurales como el déficit habitacional y la precariedad de la red vial, desafíos que deben resolverse para evitar que la cuenca se vea limitada por su propio éxito.