En una demostración de fuerza y convocatoria, el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa movilizó a más de 20.000 trabajadores en la localidad de Añelo. La asamblea, realizada en el predio de la Feria de los Artesanos, sirvió de plataforma para anunciar un importante paquete de beneficios económicos y, fundamentalmente, para sentar una postura política y gremial inquebrantable frente al escenario de incertidumbre que atraviesa la industria energética para este 2026.
El encuentro se dio tras un 2025 complejo, marcado por la retracción de la actividad. En este sentido, el secretario general adjunto, Ernesto Inal, fue el encargado de abrir el acto llamando a la cohesión del movimiento obrero. “La única familia que existe en los momentos difíciles es la de los trabajadores con los trabajadores”, afirmó, destacando el rol del sindicato en la contención de los operarios despedidos durante el último año y la importancia de fortalecer la presencia gremial en cada yacimiento.
El reconocimiento al esfuerzo en la cuenca
El discurso central estuvo a cargo de Marcelo Rucci, secretario general del gremio, quien reivindicó el papel de los operarios como el motor indispensable del desarrollo hidrocarburífero. “Sin los trabajadores, Vaca Muerta no sería nada. Las inversiones no pueden hacerse olvidándose de quienes ponen el cuerpo todos los días”, sentenció, subrayando que la rentabilidad empresaria no debe construirse sobre el descuido de la mano de obra local.
En el plano salarial, Rucci detalló cómo el gremio logró sortear el techo del 12% anual impuesto a nivel nacional. Entre los logros destacados, mencionó el pago del 3% pendiente del acuerdo anterior para este mes y la consolidación del 5% de zona, una medida que equipara finalmente a la cuenca neuquina con el régimen histórico de las provincias del sur argentino. Además, se anunció la creación del "Bono Vaca Muerta", un pago no remunerativo que compensa el porcentaje adicional no homologado, junto a un bono extraordinario de $500.000 para cada trabajador del sector.
Alerta por la reforma laboral
A pesar de los logros económicos, el clima de la asamblea estuvo marcado por la resistencia a los cambios normativos que se debaten en el país. Rucci fue categórico al rechazar la flexibilización de tareas o la implementación de bancos de horas que alteren el régimen de descanso. “El riesgo empresarial no puede recaer sobre el lomo de los trabajadores. No vamos a aceptar multiplicidad de tareas, banco de horas ni pérdida de condiciones laborales”, advirtió con firmeza.
El dirigente recordó que la paritaria actual vence el 31 de marzo, por lo que la guardia se mantendrá alta para negociar las actualizaciones de los primeros meses del año. “Cuando tocan a uno, nos tocan a todos”, enfatizó Rucci, cerrando la jornada con un llamado a la unidad de las familias petroleras y de los trabajadores de refinería, quienes también percibirán estas mejoras. En el horizonte asoma también el debate por la cesión de áreas convencionales en Mendoza, un tema que el sindicato seguirá de cerca para garantizar que el traspaso de operadores no afecte la estabilidad laboral ni las condiciones operativas de la región.