Ante un panorama internacional marcado por la baja en el precio del crudo, la petrolera estatal argentina ha decidido redoblar su apuesta por los recursos no convencionales. Para el año 2026, la compañía proyecta un desembolso de al menos u$s 6.000 millones, lo que representa un crecimiento del 20% respecto al cierre estimado de este año.
Bajo la conducción de Horacio Marín, YPF busca transformar su cultura operativa, priorizando la rentabilidad y la máxima eficiencia como escudos ante la volatilidad del mercado. La lógica detrás de esta inversión en un ciclo bajista es clara: "Cuando baja el precio, también bajan los costos porque las empresas de servicios pasan a cobrar menos", explican desde la firma. Este enfoque se apoya en saltos de productividad significativos, con mejoras del 31% en fractura y del 25% en tareas de perforación.
Infraestructura y exportación: Los pilares del crecimiento
A diferencia de otras empresas que contraen sus operaciones ante la incertidumbre, YPF mantiene el pie en el acelerador en sus proyectos estructurales:
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Vaca Muerta Oil Sur (VMOS): El oleoducto y su terminal portuaria ya registran un avance del 45%. Se espera que esta obra elimine las limitaciones logísticas actuales, permitiendo exportar 180.000 barriles diarios para inicios de 2027 y llegar a los 550.000 en 2028.
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Proyecto GNL: Tras la salida de Shell, la petrolera negocia contratos vinculantes con firmas como ENI y Adnoc. La ingeniería financiera contempla un fondeo de hasta u$s 17.000 millones, gestionado por JPMorgan ante un consorcio de 200 entidades bancarias internacionales.
Desde la sede de Puerto Madero, destacan que el giro hacia el "puramente no convencional" ha sido un éxito financiero. Afirman que "el upstream no convencional es impresionante", habiendo logrado sustituir la producción tradicional por barriles de Vaca Muerta que generaron un Ebitda adicional superior a los u$s 1.300 millones.
Desinversión estratégica para blindar el presupuesto
Para financiar su ambicioso plan y compensar la posible merma de ingresos si el barril cae por debajo de los u$s 55, YPF está ejecutando una agresiva venta de activos no estratégicos:
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Profertil: Venta del 50% al grupo Adecoagro por u$s 650 millones.
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Manantiales Behr: Traspaso del principal bloque convencional en Chubut a Rovella Capital por aproximadamente u$s 500 millones.
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Metrogas: Se planea la venta del 70% de la participación, operación que podría reportar hasta u$s 1.000 millones, sujeta a la extensión de la concesión estatal.
Con este "colchón" de divisas cercano a los u$s 2.000 millones proveniente de desinversiones, YPF busca garantizar que sus proyectos de largo plazo no dependan exclusivamente de la coyuntura de los precios internacionales.