El inicio de 2026 marca un punto de inflexión para la transición energética en la Patagonia. La firma Akros, mediante su subsidiaria Parque de Energía Eólica Las Campanas S.A. (PELC), oficializó ayer su solicitud de ingreso al Mercado Eléctrico Mayorista (MEM). Este movimiento administrativo, publicado el 20 de enero, posiciona al proyecto como uno de los desarrollos de generación eólica más ambiciosos en la provincia del Neuquén, con una potencia declarada de 185 megavatios.
La formalización de este pedido representa un paso fundamental en el complejo entramado regulatorio argentino. Al solicitar su estatus como agente generador, la empresa no solo busca validar su capacidad técnica, sino que también inicia la cuenta regresiva para su integración definitiva al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), un proceso que será seguido de cerca por los principales actores del sector eléctrico regional.
Infraestructura estratégica en un nodo sensible
El emplazamiento del parque se localiza en el departamento Picún Leufú, una zona privilegiada por la calidad de sus vientos en la provincia de Neuquén. Sin embargo, el desafío de Las Campanas no reside solo en la captura del recurso natural, sino en su sofisticada ingeniería de conexión. El esquema técnico prevé una vinculación inicial en 33 kV hacia la nueva Estación Transformadora Las Campanas, cuya operación quedará bajo el control del ente provincial de energía neuquino.
El punto neurálgico de la operación será la evacuación de la energía hacia la Estación Transformadora El Chocón, a través de un nivel de tensión de 132 kV. Esta decisión técnica es clave: El Chocón es uno de los nodos más sensibles del sistema eléctrico nacional, actuando como el gran articulador de flujos energéticos entre el Comahue y los centros de consumo de alta demanda. La integración de Las Campanas en este punto reaviva el debate sobre la capacidad de transporte disponible en la región y la urgencia de inversiones en infraestructura de red que acompañen el crecimiento de las fuentes renovables.
Detalles técnicos: la escala del proyecto
Para alcanzar la potencia de 185 MW, el parque operará con tecnología de punta. Según el Estudio de Impacto Ambiental que se consolidó durante 2025, el proyecto contará con “31 aerogeneradores modelo Vestas V162, de 6 MW cada uno y con 25 metros de altura de buje. Cada pala mide casi 80 metros (79,3 m)”. Esta configuración técnica subraya la escala monumental de la obra, donde cada aerogenerador actúa como una pequeña central de generación de alta eficiencia.
El desarrollo del proyecto no solo ha sorteado los desafíos técnicos, sino también los sociales y ambientales. Durante el año pasado, Las Campanas completó procesos de consulta pública y estudios de impacto que permitieron alinear el emprendimiento con las necesidades y normativas locales del departamento Picún Leufú. Este trabajo previo ha sido el cimiento que permitió llegar a la instancia administrativa actual sin conflictos de base.
Perspectivas para la matriz energética
El pedido de ingreso al MEM se inscribe en un escenario de reactivación para la industria eólica en el sur argentino. La Patagonia continúa consolidándose como el polo de generación renovable por excelencia del país, y proyectos de la envergadura de Las Campanas son piezas fundamentales para diversificar la matriz eléctrica.
Si el proceso administrativo transcurre sin observaciones de otros actores del mercado —una instancia habitual donde se evalúa si la nueva generación afecta la estabilidad de la red—, el parque se convertirá en una realidad operativa en el corto plazo. Su éxito no solo reforzará el perfil sustentable de Neuquén, sino que obligará a una gestión más eficiente del nodo Comahue, donde la convivencia entre la generación hidroeléctrica tradicional y las nuevas energías limpias definirá el futuro eléctrico del país.