El sector energético con Vaca Muerta a la cabeza, consolidó en 2025 un superávit energético récord de USD 7.815 millones, transformándose en el principal escudo de la economía argentina frente a la caída de los precios internacionales del petróleo. Con exportaciones que superaron los USD 11.000 millones y un desplome histórico en las importaciones de gas boliviano, el sector energético se posiciona en este inicio de 2026 como el nuevo motor estructural de divisas.