Con la llegada al puerto de Ushuaia de un buque proveniente de China que transportó la turbina principal y más de 6.200 toneladas de equipamiento distribuidas en 1.800 componentes, la provincia de Tierra del Fuego puso en marcha la etapa decisiva para la instalación de una central termoeléctrica de ciclo combinado.
La obra, que prevé entrar en operaciones comerciales en mayo de 2027, constituye la única planta de generación térmica a gas actualmente en construcción en la República Argentina.
El emprendimiento es llevado adelante por la firma de capitales asiáticos Austral Petróleo, Gas y Electricidad —integrada por las empresas estatales China Rainbow International Investment y Rainbow International Engineering— en asociación con la petrolera provincial Terra Ignis. El proyecto demandará un desembolso de casi US$ 80 millones, financiado íntegramente mediante inversión extranjera directa privada.
Detalles técnicos, equipamiento y reserva fría
Ubicada en un predio de tres hectáreas a cuatro kilómetros del puerto de la capital provincial —en un terreno anteriormente destinado a depósito de residuos industriales—, la nueva planta operará bajo la modalidad de ciclo combinado (gas y vapor):
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Capacidad de generación: La instalación aportará inicialmente 40 MW de potencia mediante la turbina a gas y sumará 20 MW adicionales al concretar el cierre de ciclo con la turbina de vapor. Con un total de 60 MW, la central casi duplicará el consumo eléctrico actual de la ciudad de Ushuaia.
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Procedencia del equipo: La turbina de gas corresponde a la marca General Electric. El equipo se encontraba almacenado en la provincia china de Shaanxi y fue sometido a un proceso integral de revamping (repotenciación, renovación y actualización tecnológica).
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Plazos de ejecución: Tras los trabajos de descarga en muelle, la obra civil demandará entre seis y siete meses, mientras que el montaje e instalación técnica de la turbina requerirá aproximadamente 60 días.
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Seguridad del sistema insular: La actual usina térmica de Ushuaia (de casi 30 MW) no será desmantelada; quedará configurada en calidad de reserva fría para dar respaldo ante eventuales contingencias en la red provincial.
A su vez, el convenio marco firmado entre el consorcio chino y Terra Ignis proyecta la construcción de una segunda central termoeléctrica a gas de 100 MW en la ciudad de Río Grande, cuyo plazo estimado de puesta en marcha se prevé para el período 2028-2029.
Financiamiento privado y contexto del mercado mundial de turbinas
El desarrollo del proyecto cobra singularidad tanto en el plano nacional como en el escenario internacional del mercado energético:
Por un lado, Tierra del Fuego representa la única jurisdicción del país que no se encuentra interconectada al Sistema Argentino de Interconexión (SADI), por lo que depende en su totalidad de sistemas de generación aislados. Según precisaron desde la provincia, los proyectos para Ushuaia y Río Grande habían sido formulados originalmente para la licitación TerConf lanzada en 2023 por el gobierno nacional saliente, pero tras la cancelación de dicha compulsa en 2024, se avanzó bajo un esquema de financiamiento privado.
Sobre la trascendencia de la inversión, el presidente de Terra Ignis, Maximiliano Daleasio, afirmó:
“La obra es un hecho histórico, nunca se instaló una central así en Tierra del Fuego. Siempre la provincia se apalancó con fondos de la Nación y ahora se está desarrollando con fondos privados. Es una inversión extranjera directa en la provincia”.
Por otro lado, la adquisición de la turbina se concretó sin demoras logísticas a pesar del complejo panorama global. Fabricantes líderes como General Electric, Siemens Energy y Mitsubishi enfrentan cuellos de botella por la fuerte demanda de energía proveniente de los centros de datos (data centers) e infraestructura para inteligencia artificial en Estados Unidos y Asia, registrándose demoras en entregas de entre 3 y 5 años para equipos nuevos.