El avance productivo de la Cuenca Neuquina y el desarrollo de la formación Vaca Muerta abren la posibilidad de que la Argentina se posicione entre los primeros cinco a siete exportadores globales de Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia el año 2031.
La estimación fue expuesta por Pedro Locreille, director de Midstream Gas & GLP de YPF, durante el Seminario Internacional de GLP titulado “De Argentina hacia el mundo”, realizado en la Universidad Austral.
Al analizar la evolución histórica, el ejecutivo recordó que en 2012 la producción de gas en la cuenca rondaba los 65 millones de metros cúbicos diarios y que “En 2012 gran parte de las plantas grandes de la cuenca recirculaban el gas natural de la salida a la entrada, porque no había suficiente volumen para sostenerlas operativamente”. En la actualidad, el bombeo de gas en la cuenca alcanzó los 120 millones de metros cúbicos por día —dentro de un total nacional de 140 millones—, mientras que el petróleo pasó de menos de 200.000 barriles diarios a cerca de 700.000 barriles.
Impacto del oleoducto VMOS y expansión de la capacidad de procesamiento
El próximo salto de volumen estará vinculado a la entrada en operaciones del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS). Al respecto, Locreille señaló que “Vaca Muerta está haciendo ese salto en alto enorme, y esto nos va a permitir producir 770.000 barriles adicionales”, lo que significará prácticamente duplicar los niveles de extracción de crudo actuales. De acuerdo con las métricas del sector, por cada 200.000 barriles adicionales de petróleo o 20 millones de metros cúbicos de gas húmedo extra, se obtiene cerca de un millón de toneladas de GLP exportable.
A la par de las obras de transporte, la ampliación de la planta de TGS en Tratayén y la expansión de Compañía Mega aportarían 3,5 millones de toneladas anuales de GLP. Con estos desarrollos, el país sumaría un potencial de siete millones de toneladas adicionales a la oferta existente. Según Locreille, “Argentina tiene el potencial de sumar unos siete millones de toneladas de GLP y pasar del puesto 14 actual a estar entre el puesto 5 y 7 del podio internacional de exportadores”, ubicándose en un rango de volumen cercano al de competidores como Kuwait y Canadá.
Redireccionamiento de los saldos exportables y potencial petroquímico
Hoy la producción nacional se divide en partes iguales entre el consumo interno y la exportación, destinada de forma prioritaria a los países del Cono Sur. Hacia 2031, con una oferta proyectada de casi nueve millones de toneladas anuales de GLP, el excedente requerirá colocar cargamentos en Asia y África.
Respecto del aprovechamiento del etano para la industria petroquímica, el representante de YPF indicó que existe recurso suficiente para proyectar un nuevo steam cracker en Bahía Blanca. Si bien este tipo de obras demanda entre ocho y diez años de ejecución, el ejecutivo remarcó que “Estamos en el mejor momento para sembrar la semilla y verla crecer, cuando la demanda de polímeros va a superar ampliamente la capacidad proyectada por China”.