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Vaca Muerta: El Gobierno de Neuquén prevé la conexión de 600 nuevos pozos no convencionales en 2027 pero identifica a la arena de fractura como el principal cuello de botella

El Gobierno de Neuquén estimó que en 2027 se conectarán 600 pozos en Vaca Muerta impulsados por la obra del oleoducto VMOS, marcando un alza del 28% respecto a 2025 y superando el récord previo de 467 pozos.

Por Redacción

Miércoles, 16 de septiembre de 2026 a las 15:35

El Gobierno de la provincia de Neuquén proyecta un salto cuantitativo en la actividad no convencional con la conexión esperada de 600 pozos en Vaca Muerta para el año 2027, lo que representará un incremento del 28% respecto de los niveles de 2025 y equivale al 10% del parque total de pozos productivos provinciales al mes de julio. La expansión del desarrollo shale estará traccionada por la puesta en operaciones del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), registrando una trayectoria ascendente frente a los 185 pozos de 2018, los 404 de 2022 y el pico histórico alcanzado el año pasado con 467 conexiones.

Este incremento de escala situará al abastecimiento de insumos clave en el centro de las restricciones logísticas de la industria. Mientras que para este año —con cerca de 25.000 etapas de fractura— se estima un consumo de 6 millones de toneladas de arena, la meta de 600 pozos elevará la demanda hasta las 7,5 millones de toneladas anuales, lo que representa un aumento del 45% en los volúmenes requeridos para completar los pozos.

Escenario de largo plazo, exportación de GNL y requerimientos de insumos hacia 2029

A medida que cobren impulso los proyectos de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) de forma simultánea con el desarrollo del crudo, la autoridad provincial estima que para el año 2029 se podría alcanzar un ritmo de 1.000 pozos nuevos por año. Bajo esa escala operativa, el consumo de arenas de fractura se duplicaría respecto del presente, alcanzando un volumen estimado de 12 millones de toneladas anuales.

Los avances técnicos registrados en la cuenca —donde la extensión de las ramas horizontales pasó de 1.000 metros hace una década a más de 4.000 metros en la actualidad— permitieron maximizar la productividad por pozo, aunque con una mayor intensidad de capital e insumos en el tramo de completación.

Desafíos logísticos e infraestructura en la Cuenca Neuquina

El cambio de escala demandará atender tensiones operativas que van más allá del suministro de sílice, abarcando a toda la cadena de soporte técnico del upstream. Entre las principales variables críticas identificadas para sostener el ritmo de perforación y completación se destacan:

  • Suministro de agua: Escalamiento en la captación y gestión de recursos hídricos para las etapas de estimulación hidráulica.

  • Equipamiento especializado: Disponibilidad y actualización de sets de fractura y torres de perforación de alta potencia.

  • Infraestructura de transporte e insumos: Logística terrestre para el traslado de operarios y el movimiento de grandes volúmenes de carga pesada.

  • Recursos humanos: Incorporación y capacitación de personal técnico calificado para sostener las operaciones continuas.