La reconfiguración del mapa energético europeo tras la salida gradual del gas ruso abrió un escenario estratégico para la Argentina, poseedora de la segunda reserva de shale gas técnicamente recuperable más grande del mundo detrás de China, con aproximadamente 22.696.600 millones de m³. En este contexto, el país alcanzó un hito comercial al firmar su primer contrato de exportación de Gas Natural Licuado (GNL) hacia el Viejo Continente: la firma Southern Energy S.A. (SESA) proveerá 2 millones de toneladas anuales de GNL a la compañía estatal alemana SEFE por un período de ocho años, a partir de fines de 2027.
Las condiciones y desafíos para transformar este potencial geológico en envíos regulares fueron analizados en un nuevo informe elaborado de manera conjunta por la Fundación Libertad y la Fundación Friedrich Naumann Stiftung. El estudio enfatiza que Vaca Muerta aporta la escala y competitividad técnica, pero advierte que el éxito dependerá de la capacidad del país para edificar la infraestructura requerida, captar financiamiento y garantizar la confiabilidad contractual.
Sobre esta coyuntura, Javier Bongiovanni, economista de la Fundación Libertad, remarcó:
“Europa ya tomó la decisión de diversificar sus fuentes de abastecimiento y la Argentina tiene una ventana concreta para incorporarse a ese nuevo mapa energético. Vaca Muerta aporta la escala y la competitividad del recurso, pero la oportunidad se define en la capacidad de transformarlo en infraestructura, contratos y cargamentos confiables de GNL”.
Reconfiguración del mercado europeo: El ascenso del GNL post-Ucrania
Entre 2021 y 2025, la matriz de importaciones de gas natural de la Unión Europea atravesó una transformación estructural. Según datos del centro de estudios Bruegel, la participación de Rusia en las compras europeas se desplomó del 41% al 6%, una caída de 35 puntos porcentuales motivada por los riesgos geopolíticos tras el conflicto armado en Ucrania.
Este vacío fue cubierto principalmente por el GNL transportado por vía marítima, cuya incidencia en la matriz saltó del 20% al 46% (26 puntos porcentuales de incremento), consolidándose como el eje de la estrategia de diversificación europea. Asimismo, proveedores por gasoducto como Noruega incrementaron su cuota en 6 puntos porcentuales, acompañados por aportes más moderados de Azerbaiyán y el Reino Unido, mientras Argelia mantuvo volúmenes estables.
De acuerdo con registros de Eurostat, entre 2015 y 2024 la dependencia de la Unión Europea respecto del abastecimiento energético importado se mantuvo en forma sistemática por encima del 55% de su consumo total. Este escenario expone que el bloque europeo no redujo sus requerimientos de insumos, sino que priorizó la seguridad del suministro y la flexibilidad logística por encima de criterios de costos, buscando equilibrar la estabilidad de precios con sus metas ambientales de descarbonización.
Las cinco condiciones clave para la consolidación de Vaca Muerta
El reporte técnico de las fundaciones subraya que la disponibilidad del recurso en Vaca Muerta —cuya expansión permitió revertir el declive de la producción convencional nacional desde la segunda mitad de la década de 2010— representa una plataforma en crecimiento que debe resolver restricciones de escala para proyectarse hacia mercados extrarregionales. Para ello, el estudio identifica cinco condiciones determinantes que el país debe sostener en el tiempo:
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Infraestructura de transporte y licuefacción: Avance y puesta en operaciones de las unidades flotantes de licuefacción (FLNG) como los buques Hilli Episeyo y MKII de SESA —que suman una capacidad conjunta de 6 millones de toneladas anuales—, a la par que se define la infraestructura en tierra de mayor envergadura.
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Cierre financiero de megaproyectos: Definición de la Decisión Final de Inversión (FID) durante 2026 para la iniciativa Argentina LNG, liderada por YPF junto a las firmas Eni y XRG. Este proyecto contempla un desembolso estimado de USD 20.000 millones para alcanzar una capacidad de 12 millones de toneladas anuales.
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Reducción del costo de financiamiento: Consolidación de la baja del Riesgo País, que descendió desde los 1.923 puntos básicos registrados en diciembre de 2023 a un rango proyectado de entre 450 y 560 puntos hacia 2026 —el nivel más bajo desde 2018—, abaratando el financiamiento internacional para obras de infraestructura.
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Cumplimiento de estándares ambientales: Adecuación a las exigencias regulatorias de la Unión Europea a partir de 2027, que requerirán la certificación y reducción de emisiones de metano bajo el estándar internacional OGMP 2.0 (nivel 5), proceso que las operadoras locales ya comenzaron a implementar.
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Estabilidad del marco normativo (RIGI): Mantenimiento de las garantías otorgadas por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, que ya aprobó a SESA como proyecto estratégico otorgando estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria por 30 años, resguardando los proyectos de eventuales cambios políticos de gobierno.
En relación con el posicionamiento global de la Argentina frente a competidores consolidados como Estados Unidos, Qatar o Noruega, Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, puntualizó:
“La Argentina no va a desplazar de inmediato a proveedores consolidados como Estados Unidos, Noruega o Qatar. Su oportunidad es convertirse en un proveedor complementario de mediano plazo, capaz de aportar volumen y previsibilidad a una Europa que busca diversificar sus riesgos. Para lograrlo, debe sostener una secuencia muy concreta: infraestructura, financiamiento, contratos, cargamentos y reputación”.