La estrategia de focalización hidrocarburífera implementada por YPF arrojó resultados contundentes. Durante el mes de mayo, la producción de gas natural operada por la compañía de bandera alcanzó un promedio de 32,33 millones de metros cúbicos diarios (Mm³/d), lo que significó un crecimiento del 9,2% en comparación con el mes de abril.
Este salto mensual estuvo impulsado casi en su totalidad por el extraordinario rendimiento geológico del bloque Rincón del Mangrullo, yacimiento que recuperó su lugar como el activo gasífero más productivo de toda la corporación.
Una particularidad del reporte oficial es que la producción de gas de YPF se localizó de manera exclusiva en los yacimientos de la Cuenca Neuquina. Este fenómeno responde de forma directa al plan estratégico delineado por el presidente y CEO de la firma, Horacio Marín, orientado a concentrar el 100% del esfuerzo inversor y operativo en el desarrollo del shale de Vaca Muerta, desinvirtiendo de las áreas maduras convencionales.
Aunque el registro general de la petrolera todavía acusa una contracción del 4,08% en la comparación interanual, la fuerte recuperación intermensual demostró el impacto inmediato de los nuevos pozos horizontales de largo alcance que comenzaron a volcar mayores caudales a los gasoductos de evacuación.
El fenómeno del pozo RDM 553(h) en la ventana de gas seco
El verdadero motor detrás del repunte de mayo fue el comportamiento de Rincón del Mangrullo, cuya producción se disparó un 32,22% respecto al mes anterior. Con este avance, el bloque trepó a la cima del ranking corporativo con una extracción de 6,149 Mm³/d, capturando por sí solo el 19,02% de todo el gas operado por YPF.
La clave de este incremento radicó en el desempeño del pozo RDM 553(h). Este desarrollo anotó una producción promedio de 1,27 millones de metros cúbicos diarios, transformándose en el de mayor rendimiento unitario dentro de la ventana de gas seco de la Cuenca Neuquina. Según un análisis del consultor Fernando Salvetti, la alta productividad del bloque se consolidó a través de un triplete de pozos de excelente respuesta: al RDM 553(h) lo secundaron el RDM 551(h), con 845.000 m³/d, y el RDM 552(h), que aportó otros 647.000 m³/d.
"El pozo RDM 553(h) alcanzó una producción de 1,3 Mm³/d, convirtiéndose en el de mayor producción dentro de la ventana de gas seco de la cuenca y marcando un récord histórico. Este resultado no solo expande el potencial gasífero en el sur de la cuenca, sino que también demuestra un incremento de productividad frente a los desarrollos actuales y representa un nuevo paso para acelerar el desarrollo de Vaca Muerta y ampliar la capacidad exportadora de nuestro país". — Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, a través de su cuenta de LinkedIn.
Aguada de la Arena protagoniza el mayor salto porcentual
El segundo gran hito del mes lo aportó el bloque Aguada de la Arena, que se consolidó como la sorpresa del período al registrar un crecimiento porcentual del 60,3%. Este fuerte avance le permitió escalar tres posiciones en el ranking interno hasta ubicarse en el segundo puesto global de la compañía, aportando un volumen de 4,819 Mm³/d.
Con estos movimientos, el lote de vanguardia de los yacimientos gasíferos de YPF se reordenó de la siguiente manera:
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1° Rincón del Mangrullo: 6,149 Mm³/d
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2° Aguada de la Arena: 4,819 Mm³/d
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3° Loma La Lata - Sierra Barrosa: 4,697 Mm³/d
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4° Loma Campana: 3,563 Mm³/d
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5° Río Neuquén: 3,418 Mm³/d
El resto del listado de los principales aportantes estuvo compuesto por La Amarga Chica, La Angostura Sur I, El Orejano y La Angostura Sur II. Tomados de forma consolidada, los diez bloques principales concentraron el 90,72% de toda la producción de gas operada por YPF, un dato que expone con claridad el peso estratégico y la alta densidad de capital que tienen las áreas de escala no convencional dentro del portafolio energético de la petrolera estatal.