El nodo logístico de Tratayén se encamina a transformar radicalmente la cadena de valor de Vaca Muerta. Transportadora de Gas del Sur (TGS) adjudicó a la constructora SACDE la ejecución de una nueva y estratégica etapa de infraestructura en su planta neuquina, con la meta de reconvertir el actual esquema de mero acondicionamiento de gas en un sistema integral de procesamiento y separación de hidrocarburos líquidos.
La obra se llevará adelante bajo la modalidad EPC (ingeniería, aprovisionamiento y construcción) y contempla un plazo de ejecución de 36 meses, abarcando tanto las unidades operativas centrales como la totalidad de los servicios auxiliares indispensables para garantizar la operación continua del complejo.
Ingeniería de punta: dos nuevos trenes de procesamiento
El núcleo técnico de la ampliación radica en la instalación de dos trenes de procesamiento de última generación, cada uno con una capacidad de tratamiento individual de 400 millones de pies cúbicos diarios.
En conjunto, esta incorporación aportará una capacidad nominal adicional de 22,7 millones de metros cúbicos diarios a la infraestructura de la Cuenca Neuquina. La magnitud de esta tecnología responde directamente a la composición del gas no convencional extraído de la formación shale, el cual contiene valiosos componentes como etano, propano y butano. Mediante este proceso industrial, dichos elementos podrán ser segregados de la corriente principal para su posterior fraccionamiento, uso petroquímico y monetización comercial.
El Proyecto NGLs: un eslabón clave hacia Bahía Blanca
Esta megaobra modular en Tratayén se enmarca formalmente dentro del Proyecto NGLs de TGS, un programa de inversión integral valuado en 3.000 millones de dólares.
La estrategia de la transportadora no se agota en el corazón de Neuquén, sino que traza un corredor energético de exportación que incluye:
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El tendido de un poliducto de 577 kilómetros hacia el sur de la provincia de Buenos Aires.
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La construcción de un complejo de fraccionamiento y una terminal exportadora en las inmediaciones de Bahía Blanca.
De este modo, la puesta en marcha de estas instalaciones garantiza una solución logística fundamental para evacuar los crecientes volúmenes del shale gas, asegurando que el fluido llegue a los centros de consumo con las especificaciones técnicas requeridas y permitiendo valorizar los subproductos líquidos tanto en el mercado doméstico como en las plataformas internacionales.