Transportadora de Gas del Sur (TGS) estableció el 1° de abril de 2027 como fecha límite para la entrada en operación de la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, obra clave destinada a incrementar la evacuación de gas no convencional desde Vaca Muerta antes del inicio del pico de consumo invernal.
El cronograma y los detalles técnicos fueron confirmados por el CEO de la compañía, Oscar Sardi, durante su exposición ante la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación.
El proyecto global demandará una inversión conjunta cercana a los U$S 800 millones: un desembolso principal de U$S 560 millones para la infraestructura del ducto y U$S 220 millones adicionales en obras complementarias sobre el sistema de transporte de TGS.
La iniciativa, tramitada inicialmente como proyecto privado en 2024, fue declarada de interés público y quedó formalmente oficializada dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a través de la Resolución 676/2026 del Ministerio de Economía.
Inyección de potencia y distribución de caudales
La obra permitirá elevar la capacidad de transporte del sistema desde los actuales 21 millones de metros cúbicos diarios (Mm³/d) a 35 Mm³/d, incorporando 14 Mm³/d incrementales mediante la instalación de tres plantas compresoras ubicadas a una distancia aproximada de 150 kilómetros entre sí.
El esquema de distribución de los volúmenes adicionales proyecta:
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Nodo Mercedes: 12 Mm³/d que ingresarán al sistema central de TGS con destino a los centros de mayor consumo de la zona centro del país.
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Nodo Bahía Blanca: 2 Mm³/d destinados a reforzar el abastecimiento del polo industrial y portuario bonaerense.
Sustitución de importaciones e impacto fiscal
Durante su intervención parlamentaria, Sardi remarcó que la ampliación apunta a cubrir la brecha de demanda que se registra durante la ventana invernal de 100 días, período en el cual el consumo residencial pasa de unos 20 Mm³/d en verano a picos de entre 90 y 95 Mm³/d:
"Tiene que estar lista para el 1º de abril del año que viene. Tiene como gran objetivo reducir la importación a partir de la producción de gas local. Eso genera no solamente la obra en sí misma, sino también todo el desarrollo de trabajos y puestos indirectos que se crean alrededor de esa infraestructura".
En relación al impacto macroeconómico y la balanza de divisas, el ejecutivo enfatizó:
"Con esta obra vamos a cortar la misma cantidad de importaciones, tanto de GNL como de combustibles líquidos, permitiendo al país ahorrar aproximadamente U$S 700 millones por año. Claramente es un beneficio importante para la balanza comercial de nuestro país".
Según estimaciones de la compañía, la sustitución de buques de Gas Natural Licuado (GNL) y combustibles líquidos por producción neuquina generará un ahorro de divisas proyectado en U$S 700 millones anuales.