En una jornada de definiciones de peso para el sector energético, Phoenix Global Resources —la operadora controlada por el gigante suizo Mercuria— ha pateado el tablero con un anuncio ambicioso: un plan de inversión de u$s 6.000 millones para sus activos en Vaca Muerta.
El CEO de la compañía, Pablo Bizzotto, confirmó en declaraciones a Bloomberg que la firma solicitará formalmente su adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), buscando aprovechar el nuevo paraguas legal para multiplicar su capacidad operativa de aquí a 2030.
Este movimiento se produce inmediatamente después de que el Gobierno nacional, mediante el Decreto 105/2026, ampliara el alcance del RIGI para incluir específicamente las actividades de upstream (exploración y producción) "costa adentro". Para Phoenix, esta modificación regulatoria es la pieza que faltaba para destrabar un flujo de capital que busca transformar a la compañía de un jugador mediano a un peso pesado del sector exportador.
El salto productivo: De 23.000 barriles al objetivo 2030
Actualmente, Phoenix opera con una producción sólida de entre 22.000 y 23.000 barriles diarios, sustentada principalmente en su desarrollo estrella, Mata Mora Norte. Sin embargo, la hoja de ruta trazada por Bizzotto apunta a una escala significativamente mayor.
La estrategia de expansión se apoya en cuatro pilares geográficos clave:
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Mata Mora Norte y Sur: Sus bloques insignia donde ya han demostrado eficiencias de perforación comparables a las de las grandes majors.
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Confluencia Norte y Sur: Áreas exploratorias donde la compañía busca replicar el éxito de Mata Mora para ampliar su inventario de pozos.
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Nuevos Activos: El plan contempla la posible adquisición de un nuevo bloque en la cuenca para ganar la masa crítica necesaria que exige el mercado global.
El RIGI como acelerador de infraestructura y perforación
La decisión de presentarse al RIGI no es solo una búsqueda de beneficios fiscales; es una necesidad logística. Los u$s 6.000 millones comprometidos no se destinarán únicamente a la perforación de cientos de nuevos pozos horizontales, sino también a la infraestructura de evacuación necesaria para que ese crudo llegue a los puertos.
Al adherirse al régimen, Phoenix accede a:
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Estabilidad fiscal y cambiaria: Vital para una inversión que se desembolsará a lo largo de varios años.
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Beneficios aduaneros: Para la importación de sets de fractura de última generación y tecnología de monitoreo de pozos.
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Prioridad en infraestructura: El desarrollo de Phoenix está alineado con la necesidad de llenar los nuevos oleoductos como el Vaca Muerta Sur (VMOS).
Mercuria y el respaldo de un gigante global
Contar con el respaldo financiero y comercial de Mercuria le otorga a Phoenix un diferencial competitivo: el acceso directo a los mercados de comercialización de crudo en Europa y Asia. Con Bizzotto al frente —un ejecutivo con pasado clave en YPF durante los inicios del shale—, la operadora busca demostrar que una empresa enfocada puramente en Vaca Muerta puede lograr métricas de productividad de clase mundial.
Este anuncio consolida a este 1 de abril de 2026 como una fecha bisagra para el sector, sumándose a las recientes apuestas de Pampa Energía e YPF. Vaca Muerta ha dejado de ser una promesa para convertirse en una competencia de miles de millones de dólares por ver quién lidera la plataforma exportadora de la Argentina hacia el final de la década.