La actividad de perforación hidrocarburífera en la Argentina ratificó el ritmo de su reconversión estructural con un sesgo masivo hacia el subsuelo no convencional. De acuerdo con el último informe sectorial elaborado por la consultora Tecnopatagonia, durante el mes de mayo el país computó un total de 47 equipos de perforación (rigs) activos, de los cuales 37 estuvieron asignados a operaciones de shale y apenas 10 se mantuvieron dedicados a la explotación de yacimientos convencionales.
El relevamiento estadístico demuestra que el fenómeno de Vaca Muerta dejó de ser una tendencia coyuntural para consolidarse como el eje casi exclusivo de la inversión en el upstream local: casi ocho de cada diez torres de perforación en actividad operan en la Cuenca Neuquina. Asimismo, los indicadores reflejan una evolución interanual positiva en la comparación con mayo de 2025, período en el que se registraban 44 equipos activos, marcando un incremento sostenido del nivel de actividad en el terreno, cuyo pico en la serie mensual llegó a tocar los 48 contratos vigentes.
YPF lidera el despliegue con el 42% de las torres de shale
El mapa de operadoras petroleras exhibe una marcada concentración del capital y la capacidad técnica para administrar las complejas campañas que requiere el no convencional:
-
YPF: La compañía de bandera se consolidó al frente de la actividad al operar 15 de los 37 rigs de shale, capturando el 42% del market share operativo de Vaca Muerta y reconfirmando su rol como el principal dinamizador de la cadena de proveedores de la cuenca.
-
Pluspetrol y Vista: Comparten el segundo escalón del ranking, reteniendo una participación del 11% cada una.
-
Tecpetrol: La operadora del Grupo Techint se ubicó a continuación, concentrando el 8% de los equipos abocados al segmento de gas y crudo no convencional.
La densidad de este ecosistema demuestra que, si bien YPF preserva el liderazgo de la curva de aprendizaje, el desarrollo ya cuenta con un entramado de operadoras privadas con el músculo financiero necesario para traccionar servicios especializados de fractura y terminación de manera simultánea.
Ingeniería XL: las ramas horizontales superan los 3.000 metros promedio
Más allá de la cantidad nominal de fierros activos en las locaciones, el verdadero salto de eficiencia de la cuenca está explicado por los estándares de la ingeniería geométrica de los pozos. Tecnopatagonia resaltó que las ramas laterales horizontales ya superan los 3.000 metros de longitud promedio.
Extender la sección horizontal permite a las compañías maximizar el área de contacto con la roca generadora y multiplicar la productividad inicial por pozo. No obstante, perforar más de 3 kilómetros de forma direccional e inside de la ventana geológica exige una precisión milimétrica, fluidos de perforación avanzados y una planificación logística rigurosa para coordinar el set de fracturas, el suministro de agua y las miles de toneladas de arena que demanda cada etapa. Este incremento en la eficiencia técnica fundamenta por qué Vaca Muerta logra batir récords de producción mensual sin la necesidad de registrar un aumento explosivo en su stock de perforadoras.
Derrame regional y desafíos de infraestructura
El indicador adelantado de los rigs expone que la intensa actividad de perforación ejerce una presión constante sobre toda la cadena de abastecimiento física y humana de la Patagonia. Aunque el epicentro geológico de la roca se sitúa en Neuquén, el dinamismo del sector derrama de forma directa sobre la provincia de Río Negro mediante bases logísticas, transporte de carga pesada, plantas de procesamiento de arenas e infraestructura clave para la evacuación de saldos exportadores hacia las terminales marítimas del Atlántico.
El desafío de mediano plazo para la industria energética ya no radica únicamente en perforar más rápido, sino en acompañar los 37 equipos activos con la infraestructura de transporte superficial (oleoductos, gasoductos y plantas de tratamiento) y con políticas de formación técnica territorial que eviten cuellos de botella logísticos y de personal calificado en las comunidades de la región.