La Bolsa de Cereales de Buenos Aires intervino con fuerza en el debate energético nacional al declarar como una prioridad institucional la sanción de un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles en Argentina. Según la entidad, la normativa que rige actualmente es insuficiente para responder a los desafíos de la transición energética global y el país necesita reglas de juego claras que promuevan la inversión, la innovación y el desarrollo federal.
Con este posicionamiento, el referente histórico del agro subraya la necesidad de profundizar la intersección entre el sector agroalimentario y la matriz energética, un vector de crecimiento que la economía local todavía no aprovecha en toda su dimensión.
La propuesta técnica y política de la institución persigue un triple objetivo: fortalecer la seguridad energética del país, avanzar en la sustentabilidad ambiental mediante la descarbonización y agregar valor en origen a las cadenas agroindustriales locales. Para lograrlo, el documento propone una reforma estructural orientada a la desregulación, la convergencia regional y la apertura de nuevos mercados de exportación de alto valor tecnológico.
Biodiesel: salto al 15% de corte y fin de las restricciones de mercado
En el segmento del biodiesel, elaborado principalmente a partir del aceite de soja, la Bolsa de Cereales propone elevar de forma inicial el corte obligatorio con gasoil hasta el 15%. La medida clave del proyecto es que este incremento iría acompañado por la implementación de un esquema de libre competencia.
El nuevo diseño normativo permitiría la participación de todos los actores del sector sin ningún tipo de restricciones vinculadas al tamaño o tipo de empresa. De esta manera, la propuesta apunta directo a corregir la concentración del mercado y la falta de transparencia del régimen actual, buscando que la oferta y la demanda operen con mayor libertad para garantizar un abastecimiento eficiente en calidad y precio para el consumidor final. Conscientes del impacto de este cambio, los lineamientos contemplan un período de transición ordenado para que los operadores actuales adecuen sus estructuras sin generar disrupciones en la cadena de suministro.
Bioetanol: rumbo al E15 y apertura a mezclas superiores
Para el bioetanol, producido a base de maíz y caña de azúcar, el planteo también promueve esquemas de comercialización basados en volumen y precio, dejando atrás los mecanismos de asignación cuasi estática que operan hoy.
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Piso obligatorio: Se propone elevar el corte obligatorio con las naftas al 15% (E15).
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Mercados libres: En paralelo, se plantea la liberación aduanera y comercial para mezclas superiores. Esta apertura busca explorar combinaciones con mayor proporción de bioetanol, imitando el espejo de Brasil, donde los niveles de incorporación son considerablemente más altos. El objetivo de mínima es construir escala, generar capacidad instalada y preparar el parque automotor para una inserción superior del biocombustible en el transporte.
Convergencia en el Mercosur e innovación tecnológica
El documento de la Bolsa de Cereales hace especial hincapié en la necesidad de que Argentina armonice su trayectoria de crecimiento de largo plazo con los niveles de utilización de biocombustibles vigentes en los países del Mercosur. Esta convergencia con Brasil, Paraguay y Uruguay no solo responde a una agenda de competitividad y acuerdos de integración regional, sino a evitar que el país quede rezagado frente a sus socios comerciales directos, quienes ya cuentan con marcos legales más desarrollados y porcentajes de mezcla obligatoria más elevados. Asimismo, la propuesta incluye el fomento estatal y privado al desarrollo de nuevas tecnologías para posicionar al país como un generador de innovación y no solo como un proveedor de materias primas.
Aviación y transporte marítimo: la nueva frontera global
El punto más disruptivo del documento radica en la incorporación formal de los sectores de la aviación y el transporte marítimo al régimen de biocombustibles. Se trata de dos segmentos que configuran la frontera de crecimiento global de la industria, empujados por severos compromisos internacionales de descarbonización que hoy no tienen una respuesta regulatoria clara en la política energética argentina.
La inclusión del Combustible de Aviación Sostenible (SAF, por sus siglas en inglés) y de los biocombustibles de uso naval funcionaría como un imán para inversiones de gran escala, la creación de empleo calificado y la apertura de mercados externos de alta exigencia ambiental. La Bolsa de Cereales concluye que, con una capacidad instalada óptima en soja, maíz y caña de azúcar, las materias primas para abastecer estos mercados estratégicos abundan en el territorio; lo que falta es el marco normativo que transforme ese potencial en una realidad productiva.