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Llegaron 6 toneladas de agua pesada para la fase final del reactor nuclear RA-10

La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) recibió 6 toneladas de agua pesada con una pureza isotópica del 99,86% Mol en el Centro Atómico Ezeiza, marcando el inicio de los ensayos finales del Reactor Argentino Multipropósito RA-10.  

Por Redacción

Martes, 23 de junio de 2026 a las 14:53

El Plan Nuclear Argentino concretó un avance estratégico fundamental para su consolidación científica e industrial. El Gobierno Nacional confirmó el arribo de un cargamento de 6 toneladas de agua pesada de alta pureza al Centro Atómico Ezeiza (CAE), en la provincia de Buenos Aires. El insumo está destinado al Reactor Argentino Multipropósito RA-10, la instalación tecnológica y civil más compleja y ambiciosa que desarrolla actualmente la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).

La recepción de este volumen de fluido se vincula de manera directa con el inicio de los ensayos finales de los sistemas integrados de la planta. El lote recibido cuenta con una especificación técnica de "grado reactor", lo que certifica una pureza isotópica del 99,86% Mol, el estándar internacional requerido para garantizar la estabilidad y eficiencia del proceso de fisión nuclear.

La ingeniería del tanque reflector y el blindaje hidráulico

Dentro de la arquitectura del reactor, el agua pesada (óxido de deuterio) cumple una doble función técnica crítica: actúa como moderadora y reflectora de los neutrones generados en el núcleo. Al ralentizar la velocidad de los neutrones sin absorberlos, el fluido permite optimizar la reacción en cadena, logrando una distribución del flujo neutrónico altamente eficiente y concentrada, apta para el desarrollo de radioisótopos y servicios de haces de neutrones.

El diseño de ingeniería civil del RA-10 contempla pautas estrictas para el confinamiento del material:

  • Contención estructural: El agua pesada será inyectada dentro del tanque reflector, una estructura cilíndrica compacta de dos metros de diámetro por un metro de altura, mecanizada íntegramente en Zircaloy-4 (una aleación de circonio de alta tecnología con baja sección eficaz de absorción de neutrones).

  • Aislamiento de fluidos: El circuito que bombea el agua pesada se encuentra hidráulicamente aislado de los sistemas secundarios que operan con agua liviana (desmineralizada corriente). Esta separación física hermética tiene como finalidad evitar cualquier tipo de contaminación cruzada que degrade la pureza isotópica del moderador.

  • Preservación química: La instalación cuenta con procedimientos automatizados específicos para vigilar la calidad química del fluido y mitigar el riesgo de fugas microscópicas o pérdidas evaporativas durante los ciclos de operación continua.

Actualmente, el complejo del RA-10 transita la etapa de ensayos preoperacionales, una fase regulatoria rigurosa orientada a testear bajo presión la respuesta de todos los componentes mecánicos, eléctricos y de seguridad antes de proceder al encendido y la primera carga de combustible del núcleo.

El objetivo estratégico: abastecimiento médico y exportación global

El proyecto del RA-10, diseñado por los equipos científicos de la CNEA y construido por la empresa estatal rionegrina INVAP S.E., se erige como una de las inversiones en infraestructura científica más importantes en la historia reciente del país. Una vez que la planta alcance su fase operativa de régimen, modificará el posicionamiento comercial de la Argentina en el mercado global de la tecnología nuclear aplicada.

El impacto socio productivo del reactor se articulará sobre tres ejes principales:

  • Soberanía sanitaria y radioisótopos: El RA-10 garantizará el autoabastecimiento nacional y la capacidad de exportación de insumos médicos críticos como el Molibdeno-99 (base para estudios de diagnóstico oncológico y cardiológico), además de Iridio medicinal e industrial, y Lutecio para tratamientos terapéuticos de última generación.

  • Dopado de Silicio por transmutación: El reactor incorporará facilidades para el dopado de silicio por transmutación neutrónica (NTD). Este proceso físico transforma al silicio en un semiconductor ultrapuro de alta conductividad, un insumo de altísimo valor añadido y demanda creciente para la fabricación de microchips, dispositivos electrónicos avanzados y equipos de potencia industrial.

  • Investigación de frontera: La instalación dispondrá de laboratorios avanzados para el estudio de materiales mediante técnicas de dispersión de neutrones, abriendo nuevas líneas de investigación para la ciencia de materiales, la biología estructural y la industria metalmecánica local.

A través de la integración de estos servicios, las autoridades apuntan a insertar a la cadena de valor industrial y científica argentina dentro de los mercados internacionales de alta tecnología, transformando las capacidades de investigación del Centro Atómico Ezeiza en un polo de desarrollo exportador permanente.