Vaca Muerta desafió la estacionalidad de enero con un inicio de año arrollador, alcanzando las 2.401 etapas de fractura, la segunda marca más alta de su historia. Con un crecimiento interanual del 36%, la actividad estuvo traccionada por el liderazgo de YPF y el fuerte despliegue de Vista Energy en la ventana de petróleo.