Pampa Energía concluyó 2025 con un crecimiento del 28% en sus reservas probadas, alcanzando los 296 millones de barriles equivalentes, impulsada por un salto del 54% en sus activos shale de Vaca Muerta. El bloque Rincón de Aranda se consolidó como el motor de la compañía, logrando un incremento de producción de petróleo del 355% y absorbiendo una inversión récord de US$ 1.500 millones para alcanzar los 45 kbpd en 2027.