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Aumentos de tarifas en noviembre: 3,57% en luz para el AMBA y 2,17% en gas, con congelamiento de impuestos a combustibles

El Gobierno fijó los aumentos tarifarios para noviembre, con alzas promedio del 3,57% en la luz para el AMBA —que representan unos $1.700 mensuales adicionales— y del 2,17% en el gas natural en todo el país.

Por Redacción

Viernes, 30 de octubre de 2026 a las 14:14

El Gobierno nacional definió los nuevos cuadros tarifarios que regirán a partir de noviembre, estableciendo un incremento promedio del 3,57% en la energía eléctrica para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) —aplicable a las distribuidoras Edenor y Edesur— y del 2,17% promedio en el gas natural por red en todo el país.

Estas subas se ubican por encima del esquema de 2% que se venía aplicando en los meses previos para anclar expectativas inflacionarias, respondiendo al impacto de la inflación mayorista (IPIM) de septiembre, que se ubicó en el 3,2% impulsada por la suba internacional del crudo a raíz del conflicto en Medio Oriente.

Detalles de las tarifas, subsidios y impacto en los hogares

  • Electricidad (AMBA): La actualización en las facturas de Edenor y Edesur representa un incremento promedio estimado en unos $1.700 mensuales, cifra que para tres de cada cuatro usuarios se reduce a aproximadamente $1.150 mensuales.

  • Subsidios a la luz: El Gobierno prorrogó el beneficio del 75% de descuento sobre un consumo base bonificable de 200 kWh mensuales (compuesto por un 50% base y un 25% extraordinario), frenando el recorte previsto que iba a reducir el tope a 150 kWh. Este límite se eleva para las provincias del norte en el marco de acuerdos parlamentarios vinculados a compensaciones tarifarias.

  • Gas natural: El incremento promedio del 2,17% impacta en las transportistas y distribuidoras de todo el territorio nacional. Los subsidios al sector se sostienen en un 74,25% (50% de base y 24,25% extraordinario).

CostFiscal, combustibles y estrategia económica

En paralelo a los ajustes en servicios públicos, el ministro de Economía, Luis Caputo, decidió mantener congelada la actualización de los impuestos a los combustibles para evitar trasladar presión a los precios de la nafta y el gasoil.

Esta decisión de pisar precios regulados y contener subas tarifarias —aprovechando la estacionalidad de menores consumos energéticos en primavera— implica para el Estado una resignación de recaudación tributaria equivalente a unos 150 millones de dólares mensuales (aproximadamente un 0,3% del PIB), fondos que habitualmente se destinan a obras viales y mantenimiento de infraestructura. Desde la Secretaría de Energía, conducida por María del Carmen Tettamanti, defendieron el esquema señalando que se avanza en la normalización tarifaria buscando equilibrar el impacto en los bolsillos de los hogares.