En el marco del 76° aniversario de la creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la administración nacional formalizó los nuevos Lineamientos de la Política Nuclear Argentina. El documento de base, diseñado por la Secretaría de Asuntos Nucleares, busca reordenar de forma integral el ecosistema atómico local, redefinir las prioridades de inversión para los próximos 18 meses y estructurar un modelo de gestión comercial que aproveche el histórico renacimiento de la demanda nuclear a escala global.
El acto oficial se desarrolló este domingo en la sede central de la CNEA, ubicada en el barrio porteño de Núñez, consolidando una cumbre del entramado científico, regulatorio y corporativo del sector. De la jornada participaron Federico Ramos Napoli (secretario de Asuntos Nucleares), Martín Porro (presidente de la CNEA), Juan Martín Campos (presidente de Nucleoeléctrica Argentina), Darío Guissi (CEO de INVAP), Rodolfo Kramer (CEO de CONUAR), Leonardo Sobehart (titular de la Autoridad Regulatoria Nuclear) y María Jimena Schiaffino (directora de Seguridad Internacional, Asuntos Nucleares y Espaciales de Cancillería), junto a comitivas ejecutivas de las firmas estatales y mixtas IMPSA y Dioxitek.
Diagnóstico oficial: activos incompletos y fin del financiamiento ciego
El lanzamiento de los nuevos lineamientos estuvo marcado por una fuerte autocrítica respecto a la matriz histórica de funcionamiento del sector. Durante su discurso de apertura, Ramos Napoli señaló que si bien el país consolidó un plexo de capacidades de vanguardia global, falló en traducirlas en una plataforma de escala netamente comercial. "Argentina, a pesar de haber desarrollado ciencia y técnica competitiva a nivel internacional, no logró en la misma proporción convertir esa producción técnica en industria equivalente. Contamos con un plexo de activos enorme cuya capitalización quedó incompleta", advirtió.
El secretario cuestionó los mecanismos tradicionales de justificación presupuestaria que rigieron las últimas décadas: “Durante años el sector sustituyó la rendición de cuentas por la invocación de su propia importancia estratégica, la planificación por una construcción permanente de proyectos y la disciplina comercial por la expectativa de que el Estado financiaría indefinidamente cualquier desarrollo”. Bajo esta nueva premisa, la modernización del sector no alterará el vector de excelencia científica, sino que forzará una mutación en los modelos de gestión operativa, control de costos y agresividad comercial.
La hoja de ruta para los próximos 18 meses
El documento técnico presentado por la Secretaría de Asuntos Nucleares funciona como el marco conceptual que unificará las decisiones de organismos públicos, empresas privadas y firmas mixtas. La agenda de corto y mediano plazo prioriza siete metas operativas concretas:
-
La operación segura de todo el parque de centrales nucleares del país.
-
Completar el proyecto de extensión de vida de la Central Nuclear Atucha I.
-
Finalizar la construcción y ejecutar la puesta en marcha del Reactor Argentino Multipropósito RA-10.
-
El fortalecimiento integral del ciclo del combustible nuclear local.
-
La modernización de los marcos regulatorios, preservando la independencia técnica de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
-
La formación continua de recursos humanos altamente especializados.
-
La consolidación del liderazgo geopolítico y tecnológico de la Argentina en la región.
El RA-10 cambia de manos: la CNEA no operará el reactor multipropósito
El reactor multipropósito RA-10, emplazado en el Centro Atómico Ezeiza y desarrollado en conjunto por la CNEA e INVAP, fue ratificado como el activo más estratégico de la próxima década para reingresar al mercado internacional de radioisótopos medicinales e industriales. Sin embargo, las autoridades anunciaron un cambio estructural drástico en su gobernanza logística.
“La Comisión Nacional de Energía Atómica no está en condiciones de operar ese reactor. Tres de las cuatro actividades que realizará son plenamente gestionables por una empresa especializada”, adelantó Ramos Napoli en diálogo con la prensa. El objetivo oficial es delegar la gestión del RA-10 en un operador corporativo especializado que maximice el rendimiento comercial del dopaje de silicio, los ensayos de combustibles y la compleja cadena logística de radioisótopos (cuyo valor de mercado depende de una distribución en pocas horas antes del decaimiento del producto), reservando en paralelo franjas de tiempo para la investigación científica pura de la CNEA.
Atucha I como vidriera de exportación para Nucleoeléctrica
Respecto a la generación de potencia, el Gobierno confirmó que la meta para concluir las obras de extensión de vida de Atucha I se fijó para julio de 2027. En paralelo, Nucleoeléctrica Argentina (NASA) avanzará con la construcción del Almacenamiento en Seco de Elementos Combustibles Quemados II (ASECQ II) para garantizar la continuidad operativa de largo plazo del complejo situado en Lima.
Juan Martín Campos, presidente de NASA, remarcó que este proceso posiciona a la empresa como un jugador global elegible por la banca multilateral: “El Banco Mundial encontró una oportunidad en los proyectos de extensión de vida porque son más cortos y aseguran entre 20 y 30 años adicionales de operación. Haber hecho una extensión prácticamente solos nos pone en condiciones de participar como project manager en cualquier lugar del mundo”.
Ciclo del combustible y minerales estratégicos: el salto hacia el valor agregado
El reordenamiento de la política nuclear apunta a que el país abandone la lógica extractiva primaria y traccione saldos exportables de alta tecnología a través de sus empresas asociadas:
-
Transformación de Dioxitek: Se rediseñará el perfil de la compañía para transformarla en un proveedor global integrado de dióxido de uranio y hexafluoruro de uranio, abasteciendo a centrales de diversas tecnologías en el exterior.
-
Apuesta al Torio: El Gobierno identificó al torio como una veta comercial emergente. Al ser un mineral con capacidades de procesamiento escasas a nivel internacional, las competencias técnicas acumuladas en los laboratorios locales posicionan de forma óptima al país.
-
Combustibles para reactores SMR: Desde CONUAR, su CEO Rodolfo Kramer confirmó que la planta ya se encuentra adaptando líneas de montaje y procesos de fabricación específicos para abastecer de elementos combustibles a futuras plataformas de Reactores Modulares Pequeños (SMR) de tecnología PWR y derivados.
Financiamiento de EE.UU. y la carrera de los reactores modulares pequeños
La reformulación estratégica coincide con un giro drástico de los organismos financieros multilaterales (Banco Mundial, CAF y BID), que comenzaron a levantar sus restricciones históricas para fondear infraestructura nuclear de base.
En el segmento específico de los reactores modulares pequeños (SMR), calificado por los especialistas como el mercado de mayor proyección para la descarbonización global, la metalúrgica mendocina IMPSA aparece como un eslabón crítico. Su presidente, Jorge Salcedo Hernández, destacó que existen muy pocos fabricantes globales calificados para producir los componentes de alta presión de los SMR, ubicando a la Argentina en el radar de agencias de crédito estratégico de los Estados Unidos como la DFC (Corporación Financiera de Desarrollo Internacional) y el EximBank. En este sentido, se confirmó el desembarco inminente en el país de una delegación técnica de la DFC para auditar las capacidades fabriles locales y evaluar su integración en las cadenas de valor occidentales.