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Chile busca que sus puertos sean salida para las exportaciones de Vaca Muerta

Chile ofreció formalmente sus puertos del Pacífico para exportar el gas y petróleo de Vaca Muerta hacia Asia. La propuesta fue presentada por la ministra de Energía chilena, Ximena Rincón, y el canciller Francisco Pérez Mackenna durante una cumbre de integración regional con Neuquén.

Por Redacción

Viernes, 12 de junio de 2026 a las 15:01

La diplomacia energética en el Cono Sur sumó un capítulo de alta densidad estratégica. En el marco de una cumbre de integración binacional entre la región chilena del Biobío y la provincia de Neuquén, una delegación de máxima jerarquía del país trasandino, encabezada por el canciller Francisco Pérez Mackenna y la ministra de Energía, Ximena Rincón, desembarcó de forma directa en los bloques productivos de Vaca Muerta.

Durante la recorrida por la cuenca neuquina, la funcionaria chilena formalizó una propuesta logística y geopolítica de hondo impacto para el futuro de los hidrocarburos argentinos: poner a disposición la infraestructura portuaria de Chile sobre el Océano Pacífico para transformar a los yacimientos no convencionales de la Patagonia en una plataforma de exportación directa hacia los competitivos mercados de Asia.

“Argentina puede salir a través de nuestros puertos al Pacífico y conectarse con Asia. Nosotros podemos aprovechar nuestra infraestructura e interconectarnos energéticamente con este país”.

La encrucijada de Chile: el impacto de la crisis en Irán

La apertura de este canal de diálogo por parte de La Moneda no responde a una mera cortesía bilateral, sino a una urgencia económica de primer orden. Chile arrastra una vulnerabilidad estructural histórica: importa casi el 100% de los combustibles fósiles que requiere para abastecer su matriz industrial y de transporte.

Esa dependencia extrema lo dejó plenamente expuesto a los vientos de frente de la macroeconomía global. El reciente conflicto bélico desatado en Irán disparó las cotizaciones internacionales del barril de crudo y del Gas Natural Licuado (GNL), forzando al Ejecutivo chileno a convalidar un severo ajuste en los precios internos de las naftas y el gas, impactando de forma directa en el costo de vida de sus ciudadanos.

Ante este escenario de crisis, la diversificación de proveedores mutó de opción de largo plazo a necesidad de seguridad nacional inmediata. Contar con un cordón umbilical energético conectado a la segunda reserva mundial de gas shale y la cuarta de petróleo crudo, situada inmediatamente al otro lado de la Cordillera de los Andes, reconfigura por completo la matriz de riesgo chilena.

La urgencia argentina: divisas y cuellos de botella

Para la República Argentina, el usufructo de un corredor transandino actúa como una respuesta a sus dos principales restricciones económicas:

  • Falta de divisas: La administración nacional necesita acelerar el flujo de exportaciones hidrocarburíferas para robustecer las reservas netas de divisas del Banco Central y revertir el déficit comercial.

  • Ventaja logística hacia Asia: El mercado asiático (con terminales receptoras en Japón, Corea del Sur, China e India) consolida la mayor demanda global de GNL. El acceso a través de los puertos del Pacífico chileno reduce de forma drástica los días de navegación, el costo de los fletes marítimos y evita el peaje del Canal de Panamá o los extensos derroteros por la ruta del Atlántico.

Sanando las heridas de la crisis de los 2000

El relanzamiento de estas conversaciones bilaterales con eje en la Patagonia adquiere un peso histórico singular si se ponderan los antecedentes de la relación bilateral. Durante la crisis del gas de la década de 2000, Argentina interrumpió de forma unilateral y abrupta sus despachos de gas natural hacia Chile para priorizar el desabastecido mercado interno, una decisión que forzó a la industria chilena a realizar millonarias inversiones de reconversión hacia plantas de regasificación marítimas y que congeló los lazos energéticos por casi dos décadas.

El hecho de que hoy las delegaciones de ambos países vuelvan a sentarse a diseñar un esquema de complementariedad con el litio, el crudo y el gas demuestra que el potencial geológico de Vaca Muerta logró subordinar los viejos recelos políticos en pos de un beneficio económico simbiótico.

Por el momento, el Ministerio de Energía de la Nación optó por mantener un estricto silencio administrativo y no emitió opiniones oficiales ante las consultas de la prensa sobre los términos de la invitación chilena. En los pasillos del sector privado de la energía, no obstante, la cautela oficial es interpretada como el inicio de un proceso de evaluación técnica y de costos internos, conscientes de que destrabar el eslabón crítico de la exportación a gran escala es la única llave para que el gigante de la roca no convencional termine de despertar.