En un nuevo movimiento dentro del mapa petrolero nacional, el grupo empresario argentino Liminar Energía —vinculado al Grupo Servicios y Transacciones (GST)— tomó el control del 91% del capital accionario de la compañía canadiense Crown Point Energy. La operación se concretó tras suscribir el 99,28% de una emisión de acciones por US$ 30 millones lanzada por la firma con sede en Calgary.
La capitalización permitió reestructurar el pasivo de Crown Point y cancelar la deuda asumida durante 2025 para la compra de tres concesiones clave en el flanco norte de la Cuenca del Golfo San Jorge, cerca de Comodoro Rivadavia: El Tordillo, La Tapera y Puesto Quiroga.
Auesta al no convencional vs. recuperación de áreas tradicionales
La jugada estratégica encabezada por el empresario Pablo Peralta —fundador del grupo GST y con presencia en la petrolera desde 2015— busca capturar valor en yacimientos convencionales maduros, en un contexto donde las principales operadoras han concentrado sus desembolsos en los desarrollos no convencionales de Vaca Muerta:
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Consolidación de activos en Chubut: Durante 2025, Crown Point ejecutó la compra de las participaciones de Pampa Energía, Tecpetrol e YPF en las tres áreas chubutenses por un total cercano a US$ 57,9 millones, alcanzando una participación operativa del 95% sobre un bloque de más de 113.000 acres con contratos vigentes hasta 2047.
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Plan de inversiones 2026: Para el ejercicio en curso, la compañía proyecta un programa de US$ 47 millones en la provincia del Chubut, orientados al mantenimiento de la curva de producción, la optimización de infraestructura existente y la identificación de nuevas oportunidades de desarrollo.
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Presencia tri-cuenca: Con esta capitalización, Liminar consolida el posicionamiento de Crown Point en tres cuencas productivas del país: Golfo San Jorge, Neuquina y Austral.
Estructura societaria y reconfiguración de capitales
Tras la inyección de divisas, la nómina de accionistas minoritarios de la firma canadiense diluyó su participación conjunta del 36% previo a menos del 9% del capital total.
El movimiento refleja la tendencia de grupos financieros y capitales locales a ingresar al negocio hidrocarburífero tradicional, operando activos maduros a partir de la eficiencia en costos, la aplicación de tecnología de recuperación secundaria o terciaria y una gestión focalizada.