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Pase de manos histórico en el sector energético: la suiza Mercuria compró los activos de Raízen en Argentina por u$s1.420 millones

La brasileña Raízen vendió la totalidad de sus activos en Argentina al grupo suizo Mercuria por u$s1.420 millones, marcando uno de los pases de manos más significativos del sector energético en los últimos años.

Por Redacción

Jueves, 04 de junio de 2026 a las 14:40

El mercado de refinación y comercialización de combustibles de la Argentina registró su movimiento estratégico más relevante de la última década. La corporación petrolera brasileña Raízen confirmó la venta total de sus activos en el país al gigante suizo Mercuria Energy Group por una suma consolidada de u$s1.420 millones. La gigantesca transacción abarca desde el control operativo de la red de estaciones de servicio Shell hasta la emblemática refinería de Dock Sud, plantas industriales de lubricantes y los activos de abastecimiento aeronáutico en los principales aeropuertos del país.

La operación fue notificada formalmente por Raízen ante la Bolsa de Valores de San Pablo y se inscribe dentro de un agresivo plan global de desinversión para capturar liquidez de forma urgente. La compañía arrastra una pesada deuda corporativa cercana a los u$s13.240 millones y busca robustecer su estructura de capital. Sujeto a las aprobaciones regulatorias, de defensa de la competencia y judiciales ordinarias, el cierre definitivo y traspaso de mando se proyecta para antes de mediados de 2027.

La radiografía del paquete adquirido y el mapa de los combustibles

La adquisición por parte de Mercuria altera las posiciones de poder en el downstream local, dado que el paquete de activos transferido comprende una infraestructura neurálgica para el abastecimiento energético nacional:

  • Red comercial minorista: Incluye las 894 estaciones de servicio que continúan y continuarán operando bajo la bandera de Shell. Esta red retiene aproximadamente el 19% del market share de despacho de combustibles en el país, consolidada en el segundo puesto del podio detrás de la estatal YPF y aventajando a Axion Energy y Puma Energy.

  • Infraestructura industrial y logística: La compra incorpora la Refinería de Dock Sud (provincia de Buenos Aires), una planta de lubricantes de alta tecnología en la Ciudad de Buenos Aires, dos terminales estratégicas de almacenamiento y despacho de combustibles ubicadas en Arroyo Seco y Santa Fe, y dos aeroplantas clave para el vuelo comercial en los aeropuertos internacionales de Ezeiza y Aeroparque.

Con este despliegue, Mercuria se transforma de forma inmediata en uno de los poquísimos jugadores completamente integrados de la matriz energética argentina, unificando bajo una misma conducción el desarrollo en boca de pozo, el transporte, la refinación pesada y la comercialización minorista en surtidores.

Quién es Mercuria y su anclaje previo en Vaca Muerta

Fundada en Ginebra en el año 2004 por los ejecutivos Marco Dunand y Daniel Jaeggi, Mercuria Energy Group es considerada una de las mayores compañías independientes de trading de energía y materias primas a nivel global. Con operaciones en más de 50 países y presencia dominante en petróleo, gas natural, GNL, electricidad y metales, la firma registra ingresos anuales consolidados por encima de los u$s140.000 millones. Parte de su consolidación global se ejecutó en 2014, cuando adquirió la división de commodities de J.P. Morgan por u$s3.500 millones.

En la Argentina, la firma suiza desembarcó originalmente en el año 2009. Su hito más destacado se produjo al asociarse con Andes Energía —el vehículo de inversiones del empresario José Luis Manzano— para dar vida a Phoenix Global Resources. Actualmente, Phoenix es una de las productoras de hidrocarburos con mayor dinamismo en Vaca Muerta y ostenta el hito de haber sido la primera compañía en extraer con éxito petróleo no convencional en la provincia de Río Negro. Mercuria retiene el control de la gran mayoría del capital accionario de Phoenix, mientras que Manzano preserva una porción minoritaria.

El factor Manzano, Edenor y la apuesta a la transición energética

La alianza previa entre el grupo suizo y José Luis Manzano resulta determinante para comprender la arquitectura societaria detrás del desembarco en Shell. De acuerdo con las versiones de mercado que trascendieron tras la firma, la distribuidora eléctrica Edenor —controlada por el triunvirato de José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti— participaría con un bloque accionario estimado de entre el 35% y el 40% en la nueva sociedad argentina que administrará los activos transferidos por Raízen.

La irrupción de Edenor en el negocio de las estaciones de servicio Shell abre un abanico de sinergias comerciales orientadas hacia la transición energética del transporte local:

  • Electromovilidad: El grupo proyecta aprovechar la capilaridad territorial de las casi 900 estaciones de servicio para desplegar una red federal de puntos de carga rápida para vehículos eléctricos.

  • Generación Distribuida: Planean el desarrollo de proyectos de energía solar fotovoltaica en las superficies de las estaciones para abastecimiento propio y venta de excedentes a la red comercial.

Este movimiento coincide con el apetito del holding por expandir sus fronteras en el sector de los servicios públicos, donde ya han manifestado un marcado interés por adquirir el paquete accionario que YPF posee en Metrogas, la mayor distribuidora de gas del país, activo que la petrolera de bandera nacional colocó formalmente a la venta dentro de su plan de reestructuración de carteras.

El fin del ciclo Raízen: un balance condicionado por el contexto local

La desinversión marca el epílogo de la trayectoria de Raízen en el país, una sociedad nacida en 2011 entre Shell y el grupo brasileño Cosan que en 2018 había adquirido por u$s950 millones el control del negocio de refinación de Shell en Argentina.

Aunque los planes iniciales apuntaban a una permanencia de largo plazo, la ecuación económica de la multinacional se vio severamente afectada por los recurrentes controles de cambio, las trabas regulatorias para la importación de insumos y los prolongados períodos de congelamiento de precios en los surtidores que caracterizaron a la macroeconomía local en los últimos años, deprimiendo la rentabilidad de la filial.

Ese desgaste operativo interno coincidió con un frente financiero crítico para Raízen en su casa matriz de Brasil, donde sus acciones sufrieron un marcado deterioro durante todo 2025. El repliegue en Argentina se suma a la venta de activos que la compañía ya venía ejecutando en otros mercados de la región, como Paraguay, cerrando así una experiencia de ocho años al frente de la marca de la concha en el país.