El megaproyecto Argentina LNG —liderado por YPF en sociedad con la italiana Eni y XRG (brazo de inversiones de ADNOC)— inició la estructuración de su paquete de crédito internacional, una pieza clave para alcanzar la Decisión Final de Inversión (FID) prevista para finales de 2026.
Según fuentes financieras, las entidades JPMorgan Chase & Co. y Banco Santander encabezan la organización de un project finance estimado entre US$ 14.000 millones y US$ 16.000 millones, posicionándose como una de las operaciones crediticias de mayor magnitud en la historia de América Latina.
La iniciativa contempla un desembolso global de US$ 51.000 millones articulado bajo el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), con el objetivo de convertir el gas de Vaca Muerta en exportaciones de GNL desde las costas de Río Negro a partir de 2031.
Estructura crediticia, agencias internacionales e impacto macroeconómico
El financiamiento utilizará como respaldo prioritario los futuros contratos de venta de gas a largo plazo suscritos con clientes internacionales con grado de inversión (investment grade).
Respecto de la arquitectura bancaria, el respaldo de las agencias de crédito y las proyecciones de divisas y empleo, se destacan los siguientes ejes centrales:
En relación con el esquema bancario y los aportes de capital, el modelo de project finance busca que el servicio de la deuda dependa exclusivamente del flujo de caja del proyecto y no del balance corporativo de los socios. Banco Santander podría aportar hasta la mitad del crédito comercial, mientras se mantienen tratativas para sumar a otras entidades globales como Citi y Deutsche Bank.
En cuanto a la participación de agencias de crédito a la exportación (ECA), el consorcio negocia coberturas, garantías y préstamos directos con organismos como EXIM Bank (EE. UU.), SACE (Italia), CESCE (España), Euler Hermes (Alemania) y ECI (Emiratos Árabes Unidos). Asimismo, se iniciaron contactos en Asia con las agencias JBIC y NEXI de Japón, y KEXIM de Corea del Sur, vinculados a la provisión de tecnología y equipamiento pesado.
Sobre el despliegue de infraestructura, exportaciones e impacto laboral, la primera etapa exigirá US$ 24.000 millones en infraestructura para construir gasoductos dedicados e instalar dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) con capacidad para 12 MTPA. YPF proyecta exportaciones por US$ 10.000 millones anuales durante 20 años y la generación de hasta 40.000 empleos directos e indirectos en el pico de la etapa de construcción.
Consolidación del consorcio para la Fase 1
Pese a las especulaciones sobre la incorporación de la firma MidOcean (vehículo de inversión de Saudi Aramco y Mitsubishi), las condiciones planteadas por el fondo no resultaron viables para el consorcio. De esta forma, la estructura societaria de la primera fase se mantiene concentrada exclusivamente en la alianza YPF, Eni y XRG.
El cierre formal del paquete de deuda y las garantías financieras durante los próximos meses marcará el paso definitivo previo a la confirmación de la inversión industrial en la cuenca hidrocarburífera.