La minera McEwen Copper, operadora del yacimiento Los Azules en Calingasta, San Juan, mantiene negociaciones con Rio Tinto y otros actores financieros globales para estructurar un paquete de financiamiento por USD 4.000 millones. El objetivo del esquema de capital es iniciar la construcción y poner en producción la mina hacia 2030, posicionándola entre los activos estratégicos de cobre no desarrollados más relevantes del país.
El modelo productivo contempla una extracción media de 205.000 toneladas anuales de cátodos de cobre durante sus primeros cinco años. La aceleración del proyecto responde a la elevada demanda global del metal por la transición energética y la electromovilidad, en un contexto de precios máximos e insuficiencia de nuevos yacimientos a escala mundial.
Estructura del financiamiento, composición accionaria y mercado de valores
El plan de capitalización combina aportes de accionistas estratégicos, financiamiento multilateral, emisión bursátil y toma de deuda corporativa.
Respecto de las fuentes de fondeo, la participación de actores industriales y los pasos previos a la decisión final de inversión, se destacan los siguientes ejes centrales:
En relación con el esquema de capital y la propuesta bursátil, la empresa proyecta captar USD 600 millones de sus socios actuales y otros USD 600 millones de un nuevo inversor estratégico (comercializadora o grupo industrial). En paralelo, el presidente de la firma, Rob McEwen, evalúa realizar una oferta pública inicial (IPO) durante el cuarto trimestre para sumar cerca de USD 300 millones, mientras que el remanente del presupuesto se cubrirá con crédito bancario y agencias de exportación.
En cuanto a la composición societaria y el rol de las automotrices, la estructura actual está liderada por McEwen Inc. (46%), el fabricante automotor Stellantis (18%), Rio Tinto a través de Nuton (17%) y Rob McEwen a título personal (13%). La presencia de Stellantis evidencia la estrategia de la industria automotriz por asegurar insumos críticos para vehículos eléctricos.
Sobre los acuerdos crediticios, permisos y marco regulatorio, la compañía firmó un convenio con la Corporación Financiera Internacional (CFI) para estructurar deuda a largo plazo. No obstante, el inicio pleno de obras requiere completar la ingeniería de detalle, obtener los permisos ambientales pendientes y consolidar la estabilidad jurídica y cambiaria para inversiones de larga maduración.
Impacto en la matriz exportadora
El avance de Los Azules junto a otros emprendimientos cupríferos en San Juan proyecta una transformación de la oferta minera nacional.
De concretarse la estructuración financiera y el cronograma de obras, el proyecto se convertirá en un generador neto de divisas y empleo de escala para la economía argentina.