El negocio en torno a Vaca Muerta atrae a nuevos inversores con una fuerza que trasciende las fronteras continentales. A las multinacionales que ya operan en la zona, ahora se sumó el conglomerado indio Welspun, que se hará cargo de la provisión de caños para un gasoducto de 500 kilómetros. Se trata de una obra de infraestructura crítica en la que la firma asiática competía directamente contra el Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca.
Welspun resultó ganadora en la licitación para proveer los caños del ducto que transportará gas desde la formación neuquina hacia la costa de la provincia de Río Negro. El objetivo final de esta tubería es alimentar las plantas de licuefacción para exportar el recurso en barcos hacia los mercados globales. Según trascendió este domingo, “la oferta ganadora de Welspun fue de US$ 200 millones, 40% menos que la presentada por Techint”. Este diferencial de precio resultó imposible de ignorar para el consorcio licitante, incluso ante los intentos de YPF por buscar una alternativa local.
El golpe a la estrategia de Paolo Rocca
De este modo, la empresa de Paolo Rocca sufrió un golpe en su estrategia en Vaca Muerta. La noticia llega en momentos en los que, a raíz de la apertura comercial impulsada por la actual administración, crece el ingreso de productos importados que desafían la estructura de costos de la industria argentina. Es una paradoja para el holding: Tenaris, una de las empresas del grupo, produce el 25% de los tubos sin costura que usan las petroleras en Estados Unidos para el shale oil y gas, pero en su propio territorio ha comenzado a perder terreno frente a competidores orientales.
La licitación que ganó Welspun la realizó Southern Energy, un consorcio de peso integrado por Pan American Energy (PAE), Pampa Energía e YPF. Según consignó el periodista Pablo Fernández Blanco, Horacio Marín, el CEO de YPF, “buscó darle alternativas a Techint para que mejorara su oferta, pero de todos modos la propuesta india resultó 40% más barata”. La magnitud del ahorro y la flexibilidad financiera fueron determinantes. La firma india compitió contra 15 ofertas de compañías provenientes de España, China, Colombia, México, Japón, Grecia, Turquía y la propia Argentina. Finalmente, Welspun se impuso no solo por el costo, sino porque también “aceptó mayor flexibilidad en la forma de pago”.
¿Quién es Welspun y por qué alarma a la industria local?
Welspun es un conglomerado indio con un perfil diversificado y una escala que le permite economías de escala difícilmente igualables. Es líder mundial en textiles para el hogar y, fundamentalmente, un fabricante de tuberías de acero de gran diámetro con fuerte presencia en EE. UU., Europa y Asia. Su incursión en Argentina es la culminación de una tendencia que Techint ya venía observando con preocupación.
En diciembre de 2025, un antecedente puso en alerta a Rocca: llegaron a Río Negro las primeras 5.000 toneladas de caños de acero chino revestidos de concreto para conectar los tramos onshore y offshore hacia los barcos de licuefacción Hilli Episeyo y MK II. Fuentes de la industria cuentan que “Tenaris cotizó en las últimas licitaciones internacionales de 10% y hasta 25% más caro que otras firmas”. Mientras que algunos conocedores del sector defienden a Techint apuntando a la “mejor calidad” del acero argentino y el servicio de postventa, la realidad de los números en un mercado desregulado está dictando una sentencia diferente.
El fantasma del cierre en Valentín Alsina
La pérdida de este contrato reaviva los temores sobre el futuro industrial en la provincia de Buenos Aires. En diciembre trascendió que Rocca analizaba “bajar la persiana de la histórica fábrica de SIAT Tenaris en Valentín Alsina, donde trabajan entre 300 y 400 personas”, si la competencia extranjera seguía ganando terreno. El desembarco de Welspun suma un nuevo frente de conflicto para una planta que ya se veía amenazada por la industria china.
Hace años que Paolo Rocca viene advirtiendo sobre el impacto de la importación. En el reciente seminario PRO Pymes, el empresario utilizó términos extremadamente duros para referirse a la competencia asiática, calificando su política como una “actitud predatoria”. Según planteó Rocca, “China produce el 50% de acero del mundo” y, ante la caída de su mercado interno, entra al resto del mundo con una agresividad que él define como “un comercio desleal y predatorio”.
A pesar de este revés, la apuesta de Techint por la energía sigue siendo masiva. El grupo invirtió US$ 1.700 millones en el último año y tiene comprometidos US$ 2.400 millones adicionales en proyectos energéticos. Sin embargo, la entrada de Welspun deja una pregunta flotando en el aire de este 2026: ¿podrá el acero argentino competir en precio sin sacrificar su estructura industrial, o Vaca Muerta terminará hablándose en otros idiomas?