El transporte de hidrocarburos desde la cuenca neuquina se prepara para una nueva expansión de gran escala bajo el formato de iniciativa privada. Transportadora de Gas del Norte (TGN) aspira a tomar la decisión final de inversión (FID, por sus siglas en inglés) durante el segundo semestre de 2026 para el desarrollo de un nuevo gasoducto troncal que unirá Neuquén con Córdoba.
El objetivo estratégico del proyecto radica en abrir una vía adicional de evacuación para el gas natural no convencional de Vaca Muerta, con miras a abastecer al cordón industrial del Litoral, las provincias del norte y los mercados de exportación regional.
La confirmación y viabilidad financiera de la megaobra están supeditadas a que el sector privado consolide un piso de demanda contractual de al menos 13 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/d). Así lo precisó el CEO de TGN, Horacio Pizarro, durante su intervención en el evento sectorial Midstream & Gas Day, organizado por el portal especializado EconoJournal.
Pizarro compartió el panel de debate titulado "La puesta en valor del segmento regulado de gas natural: horizonte de mediano plazo y sinergias con nuevos negocios" junto a Gerardo Gómez (CEO de Naturgy) y Gerardo Zmijak (Director Comercial de Trafigura).
Ingeniería básica, traza y el umbral técnico de factibilidad
La transportista ya se encuentra ejecutando los estudios de ingeniería básica del ducto, cuya traza proyectada contempla una extensión de 750 kilómetros de longitud para interconectar el nodo energético de Tratayén (Neuquén) con la planta compresora de La Carlota (Córdoba).
Los parámetros de diseño y comercialización técnica del proyecto se estructuran bajo las siguientes variables:
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Diámetro nominal: La planificación base prevé la utilización de cañerías de 36 pulgadas de diámetro, dimensiones óptimas para grandes caudales, aunque la escala final se calibrará en función de los contratos de compra en firme que suscriban las operadoras.
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Masa crítica de lanzamiento: TGN fijó un umbral de lanzamiento técnico de entre 13 y 15 MMm3/d. "Necesitamos juntar esa demanda para hacerlo realidad; después el sistema es ampliable mediante plantas de compresión", detalló Pizarro.
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Proceso competitivo: Durante la segunda mitad de 2026, la compañía lanzará un concurso o open season para que los productores y grandes usuarios industriales puedan pujar y reservar capacidad de transporte en firme a largo plazo.
El directivo reconoció que el proyecto gana tracción gracias al nuevo escenario de rebalanceo y recomposición de las tarifas reguladas del sector y al antecedente exitoso del open season que ejecutó a principios de año Transportadora de Gas del Sur (TGS) para ampliar la capacidad de transporte del Gasoducto Perito Moreno (ex Néstor Kirchner).
Sinergia con el norte y la Reversión del Gasoducto Norte
La concreción de la línea Tratayén - La Carlota actuaría como una llave de paso para inyectar mayor fluido hacia el norte argentino, región que demanda gas de forma crítica tras el declive de la cuenca del noroeste y la finalización de los contratos de importación con Bolivia.
Sin embargo, Pizarro aclaró que para aprovechar al máximo este flujo se deben culminar las obras de ingeniería complementarias correspondientes al proyecto de Reversión del Gasoducto Norte, cuya meta técnica consiste en elevar la capacidad de transporte actual de ese sistema desde los 15 MMm3/d hasta los 19 MMm3/d. Al respecto, el ejecutivo aclaró un punto clave de la infraestructura:
“Hay un apetito por gas desde la cuenca hasta los centros de consumo. Nosotros tenemos la llave para llevar ese gas desde Neuquén a La Carlota, de ahí está disponible para llevar al litoral, al norte y a la exportación. Pero la Reversión del Gasoducto Norte es un proyecto que corre por carril propio y no depende necesariamente de la construcción del ducto Tratayén - La Carlota”.
El debate por el rol del "Agregador Privado de GNL"
El panel del Midstream & Gas Day sirvió también para analizar la fallida licitación internacional mediante la cual el Gobierno nacional buscó contratar este año a un agregador comercial privado que asumiera la gestión de importación y el riesgo financiero del Gas Natural Licuado (GNL) para los meses de alta demanda invernal, una tarea históricamente centralizada por la empresa estatal Enarsa.
Tanto Naturgy como Trafigura compitieron activamente en dicho proceso licitatorio que la administración nacional terminó descartando para el presente período estacional. A pesar de la cancelación, los ejecutivos ponderaron la vocación oficial de traspasar ese mercado a la órbita corporativa privada.
Gerardo Zmijak, Director Comercial de Trafigura, desglosó la compleja matriz de riesgos que deben ponderar las comercializadoras multinacionales al asumir un contrato de abastecimiento soberano de esa magnitud:
“Por un lado, existía el riesgo operativo de calcular cuántos buques metaneros se traen versus la tarifa regulada a cobrar en el mercado interno. El otro factor crítico era el financiero y económico, estrechamente relacionado con la volatilidad del tipo de cambio, el volumen total comprado y la necesidad y compromiso de abastecer a término a nuestros clientes”.
Por su parte, el CEO de Naturgy, Gerardo Gómez, consideró que la apertura de la licitación fue un síntoma positivo derivado de la normalización del cuadro tarifario y la fijación de reglas de juego estables. "Más allá del resultado, es una muy buena noticia para Argentina que un player internacional como Naturgy se haya presentado y ofertado un precio competitivo", analizó.
Gómez concluyó trazando un paralelo con las operaciones de distribución de gas que el grupo controla en mercados regulados de México y Brasil, asegurando que las filiales argentinas operan con estándares de eficiencia técnica y capacidad de recursos humanos idénticos a los de la región, bajo un programa global de optimización corporativa.