La consolidación de los recursos no convencionales de la Cuenca Neuquina se transformó en el eje central de un profundo rediseño del mapa energético de América del Sur. De acuerdo con un exhaustivo informe técnico elaborado en conjunto por la International Gas Union, ARPEL y la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), el potencial geológico de la roca madre de Vaca Muerta es suficiente para garantizar el abastecimiento de gas natural de la región por un período de entre 45 y 124 años.
La estimación toma como parámetro de proyección el consumo combinado de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Uruguay, el cual alcanzó un piso aproximado de 90.000 millones de metros cúbicos anuales. La abundancia del shale gas local, sumada a los desarrollos convencionales en alta mar, abrió las puertas para una fase inédita de integración y complementariedad física entre las cinco naciones del Cono Sur.
El despertar del GNL: contratos firmes y barcos licuadores
El informe destaca que el salto definitivo hacia la escala global de Vaca Muerta depende de la infraestructura de licuefacción. Un relevamiento del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) calcula que el conjunto de los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) planificados requerirá un piso de 100 millones de metros cúbicos diarios ($\text{m}^3/\text{d}$) de gas natural.
Esta ventana de comercialización internacional sumó hitos operativos de peso:
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Southern Energy FLNG (SESA): El consorcio integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG tomó las decisiones finales de inversión para sus fases I y II. El proyecto desplegará unidades flotantes de licuefacción en el Golfo de San Matías (Río Negro) con una capacidad nominal de 5,95 millones de toneladas anuales (MTPA) y un encendido previsto entre 2027 y 2028.
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El contrato con Alemania: En marzo, el consorcio SESA firmó un acuerdo definitivo de suministro con SEFE (empresa estatal del gobierno federal alemán) para exportar 2 millones de toneladas anuales de GNL por 8 años, con despachos desde fines de 2027.
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Argentina LNG: Bajo el liderazgo de YPF junto a Eni y XRG (ADNOC), las firmas firmaron un Joint Development Agreement para definir la inversión de una planta en tierra con capacidad inicial de 12 MTPA (expandible a 18 MTPA).
Brasil y la ruta de la reindustrialización
La viabilidad de esta red de integración regional se apoya en una drástica transformación productiva: la extracción no convencional en Argentina saltó de 17 millones de m3 en 2015 a 90 millones de m3, revirtiendo el declino convencional y generando excedentes exportables estables.
Para Brasil, el gas de Vaca Muerta es un vector clave para abaratar costos manufactureros. Hacia mediados de 2025, el precio mayorista en Argentina se ubicaba por debajo de los 4 dólares por MMBtu, frente a los 10 dólares que promediaba el mercado brasileño.
Bolivia como pivote logístico y el reemplazo del carbón en Chile
Uno de los giros geopolíticos más significativos del reporte es la reconversión de Bolivia. Afectado por un declino agudo en sus cuencas que redujo su producción de 60 millones de $\text{m}^3/\text{d}$ en 2015 a 28 millones de m3, el país del altiplano abandonó su rol de productor líder para convertirse en un operador logístico de tránsito. El 1 de abril de 2025, el gas de Vaca Muerta cruzó por primera vez los ductos bolivianos en dirección a las industrias de San Pablo, bajo un esquema de peaje regulado por el Decreto Supremo 5260/2024, rehabilitando infraestructura ociosa.
Por el lado de Chile, el fluido neuquino se consolidó como una herramienta de descarbonización. El informe estima que el mercado chileno podría demandar hasta 14,7 millones de m3 de gas argentino para apagar sus centrales de generación eléctrica a carbón, principalmente en las regiones del norte. La infraestructura de gasoductos transandinos existente cuenta con capacidad para evacuar hasta 30 millones de $\text{m}^3/\text{d}$.
El blindaje contra la volatilidad del GNL global
El desarrollo masivo de la infraestructura de Vaca Muerta funcionará como un escudo de precios para las economías regionales frente a los vaivenes del mercado internacional de energía. El estudio recuerda que, durante la temporada invernal de 2024, las distorsiones del mercado obligaron a la Argentina a exportar gas a Uruguay a un precio indexado al GNL de 16 dólares por MMBtu, mientras el valor residencial doméstico promediaba los 3,8 dólares.
La sustitución total de las importaciones marítimas de GNL e hidrocarburos gracias al no convencional estabilizará el precio interno de la molécula, derramando previsibilidad y competitividad a los sectores industriales de todos los países de la frontera conectados a la red argentina.