Los máximos representantes del área minera de Argentina, Chile, Bolivia y Perú suscribieron este viernes en Santiago una declaración conjunta destinada a coordinar políticas sobre minerales estratégicos, atraer inversiones de escala global y consolidar al Cono Sur como un proveedor sostenible. Frente a las proyecciones que prevén un incremento de la demanda internacional de insumos críticos de entre el 400% y el 600% para la próxima década —impulsado por la electromovilidad, la transición energética y la inteligencia artificial—, el bloque regional busca unificar criterios para incrementar su volumen de negociación en las cadenas globales de suministro.
La iniciativa retoma antecedentes de integración bilateral, como el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile y el Memorando de Entendimiento suscrito entre Chile y Perú en 2025, extendiendo el esquema de cooperación a la totalidad del espacio andino-patagónico.
Potencial del cobre y litio, proyectos en Argentina y la visión del valor agregado
El entendimiento multilateral apunta a combinar las ventajas geológicas de la región con el desarrollo de infraestructura, proveedores locales y formación de capital humano.
Respecto del potencial del cobre, los proyectos bajo el RIGI en Argentina y las posturas sobre el valor agregado local, se destacan los siguientes ejes centrales:
En relación con el potencial de producción de cobre y recursos estratégicos, la región reúne condiciones geológicas para concentrar más de la mitad de la oferta mundial del metal. En ese contexto, el secretario de Minería de Argentina, Luis Lucero, remarcó la ventana de oportunidad que se abre para el país durante los próximos diez años. Asimismo, el abanico de recursos argentinos contempla 33.650 toneladas de uranio identificadas en siete proyectos, sumando alternativas energéticas a la oferta regional.
En cuanto a las inversiones mineras y la aplicación del RIGI en Argentina, la minería local formalizó propuestas de inversión por US$ 39.000 millones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En el segmento del cobre, McEwen Copper obtuvo US$ 240 millones de financiamiento para el proyecto Los Azules en San Juan, en tanto que Rio Tinto destinó US$ 15 millones en Mogotes Metals para ingresar a Filo Sur, en el distrito Vicuña.
Sobre el desarrollo de proveedores y la agregación de valor, el viceministro de Política Minera de Bolivia, Walter Landívar, y el ministro de Energía y Minas del Perú, Guillermo Shinno, enfatizaron que el desarrollo extractivo debe traducirse en valor agregado, servicios especializados y reducción de brechas sociales en las comunidades. Por su parte, el biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, resaltó el rol de los proveedores de su país, cuyas ventas de bienes y servicios mineros hacia Argentina, Bolivia y Perú superan por seis veces sus exportaciones directas de minerales a dichos mercados.
Financiamiento multilateral y capital humano
Para concretar las metas de la declaración, los cuatro gobiernos acordaron gestionar asistencia técnica y esquemas de financiamiento ante organismos multilaterales.
La agenda contempla la creación de consorcios público-privados de innovación y la formación especializada de profesionales en geología, gestión técnica, fiscalización y políticas públicas mineras.