¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

La Unión Europea ratifica la prohibición para importar gas ruso y abre nuevas posibilidades a nuestro país

La Unión Europea oficializó este jueves el cronograma para la prohibición total del gas ruso, fijando el 1 de enero de 2027 como la fecha límite para las importaciones de GNL y septiembre del mismo año para el gas por ductos.

Por Redacción

Jueves, 29 de enero de 2026 a las 14:41

En una decisión que marca un punto de inflexión en la geopolítica energética del continente, el Consejo de la Unión Europea aprobó esta semana de manera definitiva el reglamento que prohíbe de forma progresiva las importaciones de gas natural procedente de Rusia. La medida convierte en norma jurídicamente vinculante el compromiso de seguridad asumido tras la invasión de Ucrania. El texto establece plazos estrictos para evitar un shock de precios:

  • GNL Ruso: Las importaciones quedarán prohibidas a partir del 1 de enero de 2027, con la posibilidad de adelantar la medida para contratos de corto plazo desde abril de 2026.

  • Gas por Gasoducto: Dejará de ingresar a la UE a partir del 30 de septiembre de 2027, con una prórroga excepcional de un mes en casos críticos de almacenamiento invernal.

Los 27 países miembros tienen una fecha límite: antes del 1 de marzo de 2026, deberán presentar planes nacionales detallados de diversificación. El incumplimiento de estos planes, que incluyen diagnósticos de vulnerabilidades, podrá acarrear severas sanciones financieras para los Estados.

Divisiones internas y la advertencia de Moscú

Pese al consenso general, la votación reflejó grietas en el bloque. Mientras 24 Estados respaldaron el reglamento, Hungría y Eslovaquia votaron en contra —anunciando acciones judiciales ante el Tribunal de Justicia de la UE— y Bulgaria se abstuvo. Estos países, con una dependencia estructural del gas ruso, temen por la estabilidad de sus mercados internos.

Desde el Kremlin, la respuesta no se hizo esperar. La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova, calificó la decisión de “extremadamente imprudente”, advirtiendo que la UE estaría renunciando a su “libertad energética” en favor de una mayor dependencia de suministros estadounidenses. Sin embargo, los datos muestran que el bloque ya ha hecho gran parte del trabajo: en 2021, Rusia cubría el 40% del consumo; en 2025, esa cifra cayó a apenas el 13%.

La oportunidad para nuevos actores globales

La prohibición se inscribe en la estrategia REPowerEU, que busca acelerar la transición hacia renovables y fortalecer lazos con proveedores como Estados Unidos, Qatar y Noruega. No obstante, el reglamento también pone en perspectiva a nuevos actores como Argelia y “potenciales exportadores de GNL de América del Sur”, un punto donde los proyectos argentinos de licuefacción cobran una relevancia estratégica sin precedentes.

Para Europa, la medida consolida un cambio estructural: el bloque abandona formalmente una relación asimétrica que Moscú había utilizado como instrumento de presión geopolítica. El desafío ahora es acelerar las terminales de regasificación e interconexiones antes de que los plazos de 2027 se conviertan en realidad.