La producción de hidrocarburos en Argentina ha consolidado en marzo un salto estructural que redefine la escala del sector. Según datos de la Secretaría de Energía, el país alcanzó una producción de 878.000 barriles diarios (bbl/d) de petróleo, lo que representa un crecimiento interanual del 15,8%. En el segmento del gas natural, la producción se ubicó en 141,9 millones de m³ diarios, un 6,1% por encima del mismo mes del año anterior.
Este desempeño no es un hecho aislado, sino la culminación de un sendero de crecimiento sostenido: mientras que en 2021 la producción promediaba los 523.200 bbl/d, en 2025 ya totalizaba 802.900, marcando un incremento del 66,6% respecto a los niveles prepandemia de 2020.
Neuquén: El motor absoluto del sistema
La provincia de Neuquén ratificó su dominio indiscutido en la matriz energética nacional, aportando la gran mayoría de los recursos que hoy se extraen en el país:
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Petróleo: Produjo 609.817 barriles diarios, lo que equivale al 69,5% del total nacional.
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Gas: Aportó 101,2 millones de m³ diarios, representando el 71,47% de la producción argentina.
La estabilidad operativa en la Cuenca Neuquina es notable: desde diciembre pasado, la provincia mantiene un piso de producción superior a los 600.000 barriles diarios, consolidando un nuevo estándar para la industria.
La consolidación definitiva del Shale
El segmento no convencional (shale) ha dejado de ser una promesa para convertirse en el eje central del sistema. Los números de marzo son elocuentes:
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Petróleo No Convencional: Ya representa el 68,5% del total nacional (601.400 bbl/d), con un crecimiento interanual del 33,3%.
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Gas No Convencional: Equivale al 66,9% de la producción total (95 millones de m³ diarios), un 16,3% más que hace un año.
Si se toma como referencia el inicio de la década, el crecimiento de Vaca Muerta es masivo: la producción de crudo en la formación aumentó más de un 400% comparado con febrero de 2020.
Más actividad y eficiencia operativa
El incremento en los volúmenes extraídos encuentra su respaldo en una mayor intensidad de los trabajos de campo. En marzo se registraron 91 pozos en perforación de explotación, una cifra que supera el promedio de 2025 (86 pozos) y que está un 42,2% por encima de los registros de la prepandemia.
Esta mayor actividad, sumada a la eficiencia en las etapas de fractura, está permitiendo que Argentina delinee un nuevo horizonte productivo. El objetivo de la industria —que hace pocos años parecía ambicioso— de alcanzar el millón de barriles diarios ya se percibe como una meta cercana, con proyecciones que incluso aspiran a los 1,5 millones en el mediano plazo.
Hacia un nuevo régimen energético
Los datos de marzo confirman que el país ha pasado de un crecimiento basado en ciclos de inversión a una expansión de base estructural. La solidez de Vaca Muerta actúa como un amortiguador y motor económico, aunque el desafío futuro para sostener esta dinámica seguirá centrado en la ampliación de la infraestructura de transporte y la apertura de nuevos mercados de exportación.