La industria hidrocarburífera argentina consolidó un hito sin precedentes durante abril de 2026. La producción nacional de petróleo alcanzó un récord histórico de 880.434 barriles diarios (bbl/d), lo que representa un crecimiento del 1,39% respecto al mes anterior y un impactante salto del 18,82% en la comparación interanual. El motor exclusivo de este fenómeno expansivo sigue siendo la formación de shale Vaca Muerta.
La Cuenca Neuquina ratificó de forma contundente su posición como el corazón energético del país: aportó 687.650 bbl/d, cifra que equivale al 78,1% de la oferta total de Argentina. El desempeño de este polo productivo fue extraordinario, marcando un récord propio tras registrar un incremento mensual del 2,52% y una asombrosa disparada interanual del 30,72%, un ritmo que duplica holgadamente la media del crecimiento nacional.
Golpe de timón en el podio del shale
El mapa de las áreas más productivas del país sufrió un vuelco histórico en el segmento no convencional. Rompiendo una hegemonía de años, el yacimiento La Amarga Chica logró desplazar a Loma Campana del primer puesto nacional. Este hito técnico y operativo solo registra un único antecedente previo en octubre de 2025, lo que demuestra la paridad y la dinámica competitiva de los bloques estrella de la cuenca.
Detrás de la pelea por la cima que mantienen las dos áreas operadas por YPF, Bandurria Sur completó el podio nacional a pesar de sufrir una leve contracción mensual del 0,77%. En el cuarto lugar se consolidó Bajada del Palo Oeste, el bloque insignia de Vista Energy (la firma conducida por Miguel Galuccio), mientras que el Top 5 fue completado por Anticlinal Grande – Cerro Dragón en la Cuenca del Golfo San Jorge. Operado por Pan American Energy (PAE), este histórico yacimiento patagónico se mantiene como un pilar indispensable para la estabilidad y el abastecimiento del sistema convencional.
Saltos tecnológicos y reconfiguración corporativa
El salto de productividad generalizado responde a una marcada optimización en las curvas de aprendizaje y a la eficiencia en las nuevas técnicas de perforación horizontal. Una de las grandes sorpresas del mes fue el desempeño de La Angostura Sur I (YPF), que escaló un 22,11% mensual hasta los 38.124 bbl/d.
Por su parte, el mayor avance porcentual de todo el sistema lo protagonizó El Trapial Este, bloque no convencional operado por la estadounidense Chevron, que experimentó un crecimiento vertiginoso del 50,16% respecto a marzo, trepando a los 24.242 barriles diarios.
El cierre del Top 10 reflejó tanto la diversificación de actores privados en el shale como la reconfiguración de activos maduros. Pluspetrol exhibió un rendimiento robusto con sus áreas La Calera (26.882 bbl/d) y Bajo del Choique – La Invernada (24.570 bbl/d). En tanto, el bloque convencional Manantiales Behr se ubicó en la octava posición con 25.166 bbl/d. Este registro reviste una relevancia histórica para la cuenca tradicional, ya que marcó el último mes de gestión operativa de YPF antes de transferir formalmente el control del área a la firma PECOM, en el marco de su plan de desinversión en campos maduros para concentrar sus recursos en el crudo no convencional.