El engranaje portuario y de transporte del megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) sumó un eslabón logístico de alta prioridad en la costa atlántica rionegrina. El Gobierno de Río Negro confirmó el inicio de las tareas de descarga y acopio de 721 tubos de acero destinados a la traza del oleoducto marino, la infraestructura troncal encargada de vincular los yacimientos no convencionales de la Cuenca Neuquina con la futura terminal exportadora de Punta Colorada.
El masivo operativo de descarga se concentró en los muelles del Puerto de San Antonio Este (SAE). Allí, los caños estructurales fueron trasladados de manera provisoria a un predio logístico acondicionado de 10 hectáreas dentro de la terminal portuaria operada por la firma concesionaria Patagonia Norte, espacio donde permanecerán bajo estricto inventario hasta su traslado definitivo por tierra hacia el nodo de Punta Colorada.
Ingeniería metalúrgica para resistir el lecho atlántico
La provisión de estos componentes estratégicos demandó una sinergia industrial entre los principales especialistas en tuberías y revestimientos de protección del país:
-
Fabricación: Los tubos de alta resistencia fueron producidos bajo estándares internacionales por la planta metalúrgica SIAT/Tenaris (del Grupo Techint).
-
Protección marina: Del lote total de 721 piezas recibidas, 658 tubos fueron sometidos a un proceso de recubrimiento de hormigón (concrete weight coating) a cargo de la firma especializada Socotherm. Esta cobertura adicional es un requerimiento técnico indispensable para dotar a la tubería de la densidad y el peso necesario para fijarse de forma estable en el fondo del mar, protegiendo al conducto contra la corrosión salina, el rozamiento de las rocas y las fuertes corrientes submarinas del Golfo San Matías.
Esta línea de conducción formará parte del complejo sistema offshore que unirá la planta de almacenamiento en tierra firme de Punta Colorada con las dos monoboyas de exportación emplazadas en mar abierto.
Fondeo submarino en marcha: el sostén de la exportación
La llegada de los ductos coincide con la finalización de una de las fases más complejas de la campaña marítima frente a Punta Colorada: la colocación de las pesadas cadenas y anclas de gran porte en el fondo marino.
Este sistema de fondeo funciona como el cimiento invisible de la terminal pesada. Las estructuras fijadas al lecho marino actuarán como los puntos de amarre permanentes para las monoboyas. Al no depender de muelles tradicionales expuestos a las inclemencias climáticas, este diseño con anclaje de alta resistencia permitirá que los buques petroleros de máxima escala (tipo Very Large Crude Carriers o VLCC) operen de manera segura en altamar, garantizando la continuidad de la carga de crudo incluso bajo condiciones meteorológicas severas.
Operativo de frontera: La fase offshore del proyecto VMOS representa un despliegue sin antecedentes industriales para la provincia de Río Negro. El tendido y fijación de los conductos marítimos y las boyas demanda una ventana de 250 días de trabajo continuos en mar abierto y la movilización de más de 120 técnicos, buzos tácticos e ingenieros navales especializados en entornos marinos de alta exigencia, dotando a la región de capacidades logísticas y de servicios de escala global.
Con el acopio de los caños revestidos en San Antonio Este y el avance del sistema de anclaje submarino, el proyecto VMOS ingresa en su etapa de articulación física. De este modo, Río Negro se encamina a consolidar su nuevo perfil productivo como el principal puerto de salida para el crudo de Vaca Muerta, disputando un espacio de centralidad en el mapa logístico y energético de la Argentina.