La constructora argentina Techint Ingeniería y Construcción (E&C) alcanzó un progreso fundamental en el mercado de infraestructura trasandino. En los últimos días, la compañía del Grupo Techint concretó con éxito la llegada de agua desalinizada al nuevo reservorio de la mina Radomiro Tomic, ubicada en el norte de Chile, marcando el hito operativo más complejo del proyecto Suministro de Agua Desalinizada para el Distrito Norte (SADDN).
La iniciativa es ejecutada bajo la modalidad llave en mano (EPC) para la firma Aguas Horizonte y se consolida como una de las obras de infraestructura hídrica de mayor envergadura a nivel global para la industria minera. El sistema contempla un proceso integral que abarca desde la captación de agua de mar en el Océano Pacífico, su posterior desalinización, hasta el transporte a gran escala para abastecer de manera sustentable los yacimientos metalíferos chilenos.
Ingeniería extrema: del océano a los yacimientos de Antofagasta
El verdadero desafío del proyecto radica en la topografía y las distancias que debió sortear la infraestructura de Techint para abastecer a tres de las minas a cielo abierto más importantes del Distrito Norte de la estatal Codelco: Radomiro Tomic, Chuquicamata y Ministro Hales.
Para vencer la gravedad y la geografía desértica, la obra integra tres componentes clave:
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Planta Desaladora: Emplazada en la costa de la Región de Antofagasta, donde se procesa el agua marina.
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Red de Ductos: Un tendido de más de 160 kilómetros de tuberías de alta resistencia.
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Estaciones de Bombeo: Tres plantas estratégicas encargadas de impulsar el recurso hídrico desde el nivel del mar hasta los yacimientos ubicados en la cordillera, a más de 3.000 metros de altura.
Pruebas hidráulicas y proyección de bombeo
Con el arribo del agua a Radomiro Tomic, el consorcio constructor inició formalmente la fase de pruebas hidráulicas finales y verificaciones técnicas en los distintos nodos de la red. Estas tareas tienen como objetivo comprobar la resistencia de la presión en altura y calibrar los sistemas automatizados para dar paso formal al proceso de comisionamiento integral de la planta.
La disponibilidad de agua dulce es históricamente el cuello de botella más crítico para la minería chilena debido a la extrema sequía del desierto de Atacama. Con este proyecto, el sector incorpora una fuente inagotable que no compite con el consumo humano local. Una vez que el complejo funcione a régimen pleno, tendrá capacidad para producir de manera inmediata 840 litros de agua desalinizada por segundo, con un diseño estructural ya preparado para duplicar ese volumen ante futuras ampliaciones productivas de las minas.