El mapa de producción de hidrocarburos en la Argentina asiste a un fuerte cambio de escala entre sus principales operadores. De acuerdo con el último relevamiento consolidado de la consultora GtoG Energy, la producción nacional de crudo trepó en mayo a 27,69 millones de barriles, marcando un promedio diario que quebró la barrera de los 900.000 barriles por día (bbl/d).
En este contexto de expansión generalizada, la gran novedad corporativa la dio PECOM, la compañía de energía del Grupo Pérez Companc, que registró una producción propia de 1,04 millones de barriles en el mes (unos 33.500 barriles diarios). Con este desempeño, la firma saltó al quinto puesto del ranking de productoras de petróleo de la Argentina, capturando una participación del 3,8% del mercado total y consolidándose como el principal actor nacional enfocado de manera exclusiva en yacimientos convencionales de recuperación terciaria.
La estrategia convencional de PECOM frente al auge del shale
El salto cuantitativo de PECOM responde directamente a la absorción operativa de Manantiales Behr, el histórico bloque maduro de la Cuenca del Golfo San Jorge que fue operado durante décadas por YPF S.A. en la provincia de Chubut, y del cual la firma de control estatal decidió desprenderse en una transacción de venta valuada en u$s450 millones, como parte de su plan de focalización en Vaca Muerta.
A diferencia del resto del top 5, cuya expansión está traccionada por la hidrofractura en el no convencional, la estrategia de PECOM se apoya íntegramente en la ingeniería convencional y el desarrollo maduro:
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Especialización tecnológica: La creación de valor del bloque depende de la gestión eficiente del declino natural de la cuenca, la optimización extrema de costos y la inyección masiva de polímeros mediante tecnologías de recuperación secundaria y terciaria (EOR, por sus siglas en inglés).
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Sinergia logística en Chubut: Para PECOM, la operación integrada de Manantiales Behr junto con sus otras áreas de cercanía —El Trébol–Escalante y Campamento Central–Cañadón Perdido— le otorgará una plataforma unificada en la meseta chubutense orientada a reducir sensiblemente el costo de levantamiento (lifting cost) por barril.
Alta concentración: así se reparte el mercado de crudo
El informe de GtoG Energy ratifica el elevado nivel de concentración que exhibe el upstream argentino, donde las cinco principales operadoras acaparan el 71% del crudo extraído en el país:
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YPF: Lidera de forma absoluta el mercado con 10,91 millones de barriles en mayo, reteniendo el 39,4% de la torta nacional mediante un esquema mixto (fuerte presencia en Vaca Muerta y áreas maduras remanentes).
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Pan American Energy (PAE): Sostiene el segundo lugar basando su estructura principal en el convencional gigante de Cerro Dragón, también en el Golfo San Jorge.
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Vista Energy: Mantiene el podio operando bajo una estrategia de nicho 100% enfocada en el shale de Vaca Muerta.
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Pluspetrol: Expande sus márgenes a partir de desarrollos no convencionales en la Cuenca Neuquina.
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PECOM: Cierra el lote de líderes con su 3,8% de participación.
El 29% restante del mercado nacional se atomiza entre más de 50 compañías independientes. Dentro de este segundo pelotón, las firmas con mayor volumen de extracción mensual —todas por encima de los 700.000 barriles en mayo— son Shell (3,4%), Pampa Energía (3,2%), Chevron (2,9%), Tecpetrol (2,7%) y Phoenix Global Resources (2,6%).
El peso estructural de Manantiales Behr en la economía de Chubut
El análisis sectorial subraya que los bloques maduros convencionales bajo esquemas de recuperación mejorada mantienen un rol estratégico para sostener el plateau productivo del país, funcionando como el complemento indispensable del crudo neuquino.
Para la provincia de Chubut, el éxito tecnológico de Manantiales Behr representa un resorte macroeconómico vital: el yacimiento explica de forma directa el 21% de la producción total de petróleo de la provincia y genera liquidaciones anuales por u$s60 millones en concepto de regalías petroleras. Con un volumen de ventas brutas de crudo que supera los u$s550 millones al año, el activo constituye el principal garante del empleo sectorial y de la estabilidad fiscal de la cuenca chubutense.